Los varones ante el cambio de las Mujeres y el problema de su identidad. Trabajo pionero en el estado español de la mano de Josep Vicent Marqués y Jose Angel Lozoya.

Tengo el enorme placer de compartir con ustedes este trabajo, pionero en los estudios sobre el hombre y en los estudios de masculinidades en el estado español.

Es un estudio inédito que realizaron en 1994 y del que se publicaron algunos resultados en 1997

Espero que les guste:

LOS VARONES ANTE EL CAMBIO DE LAS MUJERES Y EL PROBLEMA DE SU IDENTIDAD . ANÁLISIS DE CINCO GRUPOS DE DISCUSIÓN

JOSEPH VICENT MARQUES y JOSE ANGEL LOZOYA

I N D I C E
0. EL PROPÓSITO. EL BALANCE. LAS LÍNEAS A SEGUIR.

1. INFORME ESPECIFICO SOBRE CADA GRUPO.

1.1. Grupo de varones en torno a los 25 años.

1.2. Grupo de varones en torno a los 35 años.

1.3. Grupo de varones en torno a los 45 años.

1.4. Grupo de varones en torno a los 55 años.

1.5. Grupo de varones en segunda o tercera pareja estable.

2. ANÁLISIS TEMÁTICO.

2.1. El cambio de las mujeres.

2.2. El varón.

2.3. Modelos masculinos de identidad.

1. EL PROPÓSITO. EL BALANCE. LAS LINEAS A SEGUIR.

EL PROPÓSITO

Esta investigación ha pretendido abordar dos problemas: el primero es el de en qué medida perciben los varones el cambio de actitudes de las mujeres españolas en los últimos veinte o
veinticinco años y cómo creen que les afecta. El segundo, exploran todavía muy inicialmente el tema de la identidad masculina de género y los modelos y valores que dentro de ella perciben los hombres1.

Se pensó como fase inicial de una investigación más amplia y se centró sobre varones de nivel cultural y económico medio en una ciudad grande pero relativamente tradicional, Sevilla. La variable principal a considerar fue la edad y el método el grupo de discusión. Se diseñaron, pues, un grupo en torno a los 25 años, otro en torno a los 35 años, otro en torno a los 45 años, otro en torno a los 55 años y un quinto grupo de varones que estuviesen en su segunda (tercera o cuarta) convivencia de pareja. Este último grupo obedecía a la hipótesis de que dos experiencias de pareja podían favorecer una imagen de la mujer, menos fijada en una sola persona, una decantación de preferencias, una reflexión sobre el conflicto en la vida privada, ciertas comparaciones, etcétera. (A este grupo, por simplificar nos referiremos con su mote interno: los “reincidentes”).

Los grupos se realizaron los días 12, 13, 14, 15 y 16 de diciembre de 1994, en un comedor privado de un restaurante de Sevilla aproximadamente entre las 7 y las 9 de la tarde.

EL BALANCE
En líneas generales el resultado es muy satisfactorio:

- Se pudo constituir los grupos, sin otro problema que el de la baja asistencia al de 35 años, en parte corregida por la presencia de esas edades en el de “reincidentes”.

- La participación de los asistentes fue muy activa, los grupos desbordaron el tiempo previsto y se prolongaron, cerradas las grabadores o incluso tomando vinos a la salida.

- La intervención del moderador o tutor no fue necesaria excepto para introducir el segundo tema: el de la identidad y los modelos masculinos. Los participantes entraron a discutir
o comentarse entre ellos casi inmediatamente.

- Los participantes llegaron incluso a agradecer la invitación a hablar de estas cosas. (P.ej.: “estas cosas nos hacen falta a los hombres, las estamos deseando, tenéis que organizar más”,
constructor, grupo de 55 años). Esta actitud se dio en todos los grupos.

Sin embargo no fue fácil en absoluto llegar a reunirlos. Se les convocó utilizando las siguientes vías: persona con experiencia profesional en reclutamiento de grupos de discusión,
sindicatos, partidos mayoritarios (PSOE, PP), movimientos cívicos, una papelería prestigiosa, un centro de salud y amistades. Una vez prospectados hubo que telefonear varias veces.
La resistencia inicial fue considerable.

Descartamos personas particularmente conocidas e intelectuales prestigiosos que sabíamos podían aceptar, por suponerlos portadores de discursos elaborados. A todos se les dijo que se trataba de “una reunión entre hombres para hablar sobre los cambios en las relaciones personales. No se mencionó en la cita a las mujeres ni tampoco la cuestión de los modelos masculinos.

Cuando decimos que los participantes son de nivel económico medio (una expresión tan poco afortunada como otra cualquiera), queremos decir que nadie es empresario medio o grande ni profesional liberal asentado o próspero. Se trata de pequeños empresarios auto-empleados, enseñantes, artesanos, artistas y trabajadores de cuello blanco, lo que no supone necesariamente un mismo nivel de renta.

Cuando decimos que los participantes son de nivel cultural medio queremos decir que se trata de personas que no pertenecen a la élite intelectual, a la docencia universitaria pero que leen el periódico y algún libro. Obviamente tampoco tienen todos el mismo nivel.

Entre los asistentes predominan las posiciones sociopolíticas, aunque no de partido. No lo buscamos. Simplemente acudieron más personas de este tipo quizá porque el talante conservador es mas reacio a hablar sobre relaciones personales.

Particularmente sorprendente fue que todos menos uno de los nueve participantes en el grupo de “reincidentes” hubiesen militado un grupo de izquierda bajo el franquismo o la transición. Si bien se mira, es lógico: se trata de personas entre los 35 y los 48 años, edades en las que la militancia juvenil fue significativamente numerosa.

Y además la gente de izquierda parece estar más dispuesta a hablar (por ideología o por sensación de crisis). El grupo de “reincidentes” resultó en la práctica ser un grupo más significativo como exponente del “desencanto” que de la maduración conyugal.

Más adelante exponemos por grupos y por temas lo que obtuvimos de estos grupos, ahora nos limitaremos a resumirlo así:

- Los hombres saben que las mujeres han cambiado.

- No lo ven claramente como positivo para ellos.

- Encuentran inadecuada la educación que recibieron al respecto.

- Intuyen que habrán de cambiar, pero se resisten a ello.

- Desean en el fondo hablar sobre estos temas.

- No han llegado a cuestionar sus modelos y aunque critican la educación recibida se perciben a sí mismos como (orgullosos ) autodidactas.

LAS LINEAS A SEGUIR
Anticipemos las conclusiones.

Nos gustaría poder continuar trabajando en tres líneas diferentes:

A) Ampliación/verificación de este trabajo. Ello supondría al menos hacer los cuatro grupos de edad en una ciudad más moderna, probablemente Barcelona, y en una población más pequeña y próxima al medio rural. Nos sentiríamos mucho más seguros científicamente si en lugar de una y una fuesen cuatro poblaciones.

B) Cuestión modelos e identidad. Nos interesaría trabajar en la línea que improvisa el moderador al final del grupo de varones de 55 años: preguntas en grupo sobre qué es lo que sí pierde (o le ocurra a) un hombre determina la pérdida de su condición de tal. Ello apunta a un tipo de metodología diferente, a caballo entre el cuestionario y el grupo de reflexión.

C) Cuestiones a investigar surgidas del contenido de los grupos:

- Afectividad, confianza y sexualidad.

- La relación con los hijos.

- Lectura actual de los recuerdos e imágenes sobre el padre y la madre.

2. INFORME ESPECIFICO SOBRE CADA GRUPO

2.1 GRUPO DE VARONES EN TORNO A LOS 25 AÑOS

2.1.1 COMPOSICIÓN

Participaron 6 hombres entre los 23 y los 27 años.

Profesiones: productor de radio, conserje (con estudios superiores), fotógrafo de prensa, estudiante de teatro, administrativo y estudiante de F.P.

En conjunto: nivel cultural medio. Sin vinculación previa con la problemática.

2.1.2 PARTICIPACION

Activa por la práctica totalidad. Baja en el estudiante de F.P. (el más joven, viviendo con sus padres). Fuerte implicación en cuatro de los seis. Sin resistencia, muy fluido.

Grupo que no necesitó especial dirección. El moderador prácticamente se limitó a pedir aclaraciones a algunos puntos.

2.1.3 EVOLUCION TEMÁTICA

1.1.3.A) Espontánea

1.- Arrancan reconociendo el hecho del cambio, si bien con la peculiaridad de que algunos dicen haberse formado la idea de que las mujeres han cambiado por lo que han oído o visto en los medios de comunicación o les han contado. El motor del cambio para ellos es el acceso a la cultura.

2.- Se deslizan hacia el tema de si las jóvenes se están pasando: borrachas de libertad, saltándose horarios. No todos están de acuerdo en que eso lo hagan todas o en que está mal sólo si lo hacen las chicas.

3.- Pasan a hablar sobre las relaciones personales y dedican serio y largo debate al problema de las tarea domésticas y su importancia en la pareja.

4.- Pasan de ahí al tema de la confianza: qué cosas se pueden contar a los amigos y qué cosas a las amigas con relación sexual o sin ella.

5.- Se discute entonces qué tipo de relación de pareja se desea: una mujer tradicional o una “que te trata de tú a tú” y qué actitudes más o menos “varoniles” les impone. Es el grupo donde la discusión espontánea resulta más sistemática y agrupable en bloques.

1.1.3.B) Inducida

1.- Se propone la reflexión sobre los modelos. Aparecen así el padre, Superman, la sucesión de personas, amigos mayores, persona dominante, la madre, jefe de empresa, la religión...

2.- A partir de que uno es objetor de conciencia se habla de la mili y si sirve para conocer gente de diversos medios sociales.

Hablan de lo que viven tanto como de lo que piensan.

1.1.4. LINEAS DE DISCREPANCIA

- Desacuerdo sobre si las mujeres están haciendo mal uso de la libertad o no.

- Desacuerdo sobre si los hombres son unos guarros y las mujeres limpias (en lo doméstico).

- Diferencias importantes sobre el grado de confianza que se puede tener con las mujeres.

- Diferencias sobre el tipo de pareja que se busca.

- Diferencias sobre quien conduce mejor, hombre y mujer.

- Diferencias sobre lo innato o educacional en los roles: fuerza y agresividad en los hombres, prudencia en la mujer, los roles externos y los internos.

- Diferente valoración de la mili.

No hay enfrentamientos tensos en ningún momento ni intentos de descalificación.

Dos personas manifiestan opiniones resueltamente progresistas aunque no homogéneas entre ellos.

Dos son más claramente conservadoras, en particular uno de ellos (aunque simplemente vertaliza aspectos tradicionales que no están ausentes en los otros).

El fenómeno del “desistimiento” tiene un ejemplo claro: cuando el más conservador introduce el tema del desmadre nocturno de las jovencitas, se ve obligado a matizar, reconocimiento que está igual de mal en los chicos que en las chicas, etc...

1.1.5. CONTENIDO ANALIZADO

1.- Constatan que la situación entre los sexos ha cambiado irreversiblemente y hablan de ese cambio como de algo ya realizado.

2.- Atribuyen ese cambio al cambio social en general y en particular al acceso a la cultura. No lo ven como resultado de una lucha por las mujeres y de hecho no mencionan la palabra feminismo.

3.- No perciben hostilidad en las mujeres hacia los hombres ni se quejan de que ese cambio se haya hecho hipotéticamente contra los hombres.

4.- El cambio es, para ellos, positivo, pero expresan temor a la relación con una mujer muy evolucionada, que “les desborde”.

5.- A diferencia de otros grupos, no perciben un único tipo de mujer sino una pluralidad, un abanico desde la mujer tradicional hasta la que “trata al hombre de tú a tú”.

6.- Curiosamente, pese a su mayor exposición a la competencia, no se plantean si la incorporación de la mujer les quita oportunidades de trabajo.

7.- Debaten con interés y seriedad el problema del reparto del trabajo doméstico.

8.- Tocan con naturalidad las relaciones sexuales.

9.- Normalizan también el término “compañera”.

10.- Aún conservan expresiones, conscientes o no de superioridad, de estar en un nivel al que las mujeres se acercan rápidamente.

11.- En cuanto hombres, se sienten todos confusos y no tienen reparo en reconocerlo.

12.- Constatan la ausencia de modelos atractivos de referencia. El esfuerzo por adaptarse lo perciben como individual y no llegan a plantearse ningún trabajo colectivo (de hombres).

13.- La iniciativa de la transformación de los modelos de relación la tienen las mujeres y ellos oscilan entre adaptarse a ellas o escoger alguna de las que ellos mismos llaman “de formato arcaico” aunque valorando a las más avanzadas.

1.2. GRUPO DE VARONES EN TORNO A LOS 35 AÑOS.

1.2.1. COMPOSICION

Llegamos a tener confirmada la asistencia de 13 candidatos, pero como el primer día (el grupo de “reincidentes” fue realizado el primero para que si había que ajustar algo no afectase a la comparación entre los grupos de edad), nos encontramos con 9 personas y por ello con un grupo de difícil manejo, no hicimos la última confirmación. Cosas de la vida: solo vivieron 4, aunque al día siguiente otros tantos llamaron para disculparse. La presencia de personas de esta edad en el grupo de “reincidentes” repara en parte esta limitación.

En algún momento un miembro del equipo, cuya edad coincide con la del grupo, intervino para “crear más grupo”.

Profesiones: albañil autónomo, electricista autónomo, trabajador de servicios sociales (maestro) e informático.

Nivel cultural: medio.

Uno de los participantes ha estado en un grupo de reflexión de hombres.

1.2.2. PARTICIPACIÓN

Muy activa en tres de ellos y floja en el cuarto (que manifestó tener dificultad de relación con los hombres).

Poca intervención del moderador, dada la fluidez de la conversación. Intervenciones muy largas en general.

1.2.3. EVOLUCION TEMÁTICA

1.2.3.A) Espontánea

1.- Se inicia levantando acta de conflicto: “Batalla”, “palos de ciego en la relación con ellas”, “mensajes contradictorios” “fraude”, “competencia en el trabajo”, “generación de choque”.

2.- Primer tema concreto: ¿prefieren las mujeres hombres “machos” o “sensibles”?.

3.- Se pasa a analizar a las mujeres y su ritmo de cambio, si son bruscas y poco dialogantes, etc...

4.- Quiebra del discurso cuando uno plantea que mientras las mujeres se han preocupado de saber qué quieren los hombres, tenemos dificultades de comunicación entre nosotros y no nos hemos planteado nada. Este discurso no es seguido por los otros tres.

5.- Vuelven a menudo a la crítica a las mujeres y sus hipotéticas contradicciones. Repiten la acusación de que crean paro.

6.- Se reivindica el derecho a equivocarse por la carga machista que se lleva. Dicen que hay que cambiar, pero tranquilamente.

7.- Se plantea la interferencia de lo sexual en las relaciones de aproximación y diversas cuestiones de amistad. Se coincide en que la relación con las mujeres es más fácil si “no te atrae o si ya has tenido una relación sexual efímera con ella”. Incomodidad si en una amiga aparece atracción por uno. Posiciones diferentes.

8.- Se comentan dos casos de haberle quitado la novia a un amigo.

9.- Un participante plantea su falta de deseo por hacer amistades masculinas y sigue el tema de la confianza y la amistad en términos casuísticos.

1.2.3.B). Inducida:

1.- El tema de los modelos da lugar a que se recuerden estrategias de adolescencia: hacerse el héroe o hacerse la víctima. Las dos parecen haber tenido éxito. Hay una reflexión: el modelo de héroe insensible ya no le vale, las mujeres piden más comunicación. Educado en una familia de hombres, no se siente “abortado” por hombres y mujeres al intentar romper con el modelo de hombre.

2.- ¿Qué valores masculinos parece importante preservar? Seriedad, capacidad de organización, calma, sosiego, templanza, el valor físico y la iniciativa. Se afirma que el hombre es más sensible aunque por su educación no lo muestre. “Las mujeres son más pícaras”. “Estamos asustados”.

1.2.4. LINEAS DE DISCREPANCIA

- Discrepancia sobre si ellas nos quieren “fuertes, varoniles, pero sensibles y comprensivos y con un trato de igual a igual”.

- Uno se queda solo al proponer varias veces la reflexión masculina.

- Discrepancia sobre si se debe explicar o no la intención sexual en la aproximación a una mujer.

Ligera situación de incomodidad cuando uno renunció a intervenir tras una invitación expresa a hacerlo. Gran respeto del turno de palabra.

1.2.5. CONTENIDO ANALIZADO

1.- Se perciben y definen como “la generación del choque de ellas”, hombres educados para otro tipo de mujer que se han encontrado, de repente, con las pioneras de los derechos de la mujer. Reconocen, pues, que el cambio es efecto de la lucha de las mujeres.

2.- Aunque no niegan esos derechos ni sus ventajas generales, su discurso se centra en todo lo conflictivo: las repercusiones de esos derechos sobre ellos y las reales o supuestas incoherencias de las mujeres.

3.- Aunque no se identifiquen totalmente con la actitud de quienes se quejan de que la entrada de las mujeres en el mercado de trabajo supone paro para los hombres, gustan de mencionar esas opiniones como algo “con parte de razón”.

4.- Se centran en la relación con las mujeres en lo personal y en la pareja, entre otros posibles subtemas.

5.- No tienen claro la relación adecuada entre amistad, afectividad y sexualidad y le dedican gustosamente mucho tiempo sin que haya opiniones iguales. La sexualidad aparece expresamente como un gran condicionante, no como un aspecto más de las relaciones.

6.- Subrayan el lado negro o difícil de las relaciones con las mujeres.

7.- Las propuestas presentan dos polos muy distantes:

- o reclaman a modo de tregua que la mujer vaya al ritmo de ellos,

- o proponen la autoclasificación de los varones como tales.

8.- No entran en el tema del reparto de trabajo doméstico.

9.- Se saben en crisis como varones, pero de una forma muy pegada a los conflictos concretos con mujeres concretas. Es decir, más confusión expresa con lo que esperan de ellos las mujeres que con ellos mismos.

10.- A diferencia de los del grupo de 25, ven a todas las mujeres en un mismo paquete (reivindicativas e incongruentes).

11.- En resumen, parecen estar condenados a aclararse o a quejarse.

1.3.GRUPO DE VARONES EN TORNO A LOS 45 AÑOS

1.3.1. COMPOSICIÓN

Participaron 7 hombres entre los 43 y 47 años.

Profesiones: maestro, profesor de enseñanza media, enseñante, artista, pintor, fontanero y administrativo.

Nivel cultural medio o medio alto.

Hay un asistente que ha estado en un grupo de reflexión masculina.

1.3.2. PARTICIPACIÓN

Participación activa, muy intensa en todos menos dos que, sin embargo, también expresaron opiniones.

Fluido. Escasísima intervención del moderador, prácticamente limitada a introducir al final el tema de los modelos.

1.3.3. EVOLUCION TEMÁTICA

1.3.3.A) Espontánea

No hay bloques temáticos sucesivos sino una constante reflexión sobre el alcance del cambio en las mujeres. Se abandonan y retoman los temas.

1.- Bajo el común denominador de que se ha producido un cambio y que afecta a los hombres se apuntan un conjunto de observaciones y valoraciones puntuales dispares.

2.- Aparece una reflexión, los excesos de algunas (“la punta de lanza”) provoca una reacción en los hombres que hace más difícil al resto de las mujeres la liberación.

3.- Prosiguen las observaciones dispares y se desemboca en una discusión sobre la actual posibilidad de las mujeres de acceder a los estudios, asunto cuya novedad niega insistentemente el fontanero contra todos.

4.- Debate sobre la participación en las tareas domésticas a partir de experiencias personales y la reacción de la gente, sin tratar de marcar pautas. Se queda en lo anecdótico, aunque con observaciones interesantes.

5.- Ruptura de tono: uno plantea el aspecto enriquecedor que puede tener para el hombre el asumir tareas domésticas.

6.- Los grupos de reflexión femeninos son aludidos y reducidos a equivalente de las tertulias de emulación masculina. De ahí arrancan diversas descalificaciones del feminismo como anticuado o pendular. (Aquí se induce el tema de las órdenes femeninas).

7.- Se reconoce una lucha de la mujer similar a la de los hijos. Y luego se reafirma que las mujeres hacen tonterías como los adolescentes, lo que según ellos, sería necesario (enfermedad infantil).

8.- Se introduce por un participante, sin demasiado eco, la idea de que el hombre debe renunciar a considerarse perfecto. Las labores de casa, añade, quitan el estrés. De ahí se pasa, sin embargo, a criticar a la mujer por querer el mismo estrés que el hombre y por ello no tener realmente una alternativa.

9.- Matización: buscar el trabajo es ganar independencia. Vuelta a lamentar que las mujeres cometan los mismos errores que los hombres.

10.- Entra el pintor con una larga intervención hablando de todo lo que se ha dicho. Cuanto abstracto a la labor común de los sexos. Defensa de la libertad como negativa masculina al cambio: se puede hacer tareas domésticas por amor o generosidad, pero no porque lo exijan las mujeres o sea una obligación. Genera reacción contra quien no quiere hacer nada en la casa.

11.- Se entra ahora en un bloque de debate sobre si los roles son innatos o adquiridos en el que solo uno (quien ha afirmado que el cambio puede ser visto como positivo para los hombres) niega lo innato. Aunque este mismo cree que la atracción sexual sí es un territorio innato.

1.3.3.B) INDUCIDA

1.- Molesta más la orden de una mujer que la de un hombre. Si se afirma que las mujeres jefas son menos receptivas a la crítica (no todos opinan).

2.- Los modelos. La cuestión cuesta de entender. Alguno dice estar condicionado por las mujeres. Hay que introducir el tema, por parte del moderador. Se menciona Jesús, al padre, los amigos, influencias reales y literarias... Surge un caso de “envidia de liberación”. Hay una reivindicación de la madre como ejemplo y como puente en épocas de autoritarismo paterno... Reflexión sobre y tú y el usted con el padre. La casa de vecinos como socializador.

1.3.4. CONFLICTOS Y DISCREPANCIAS

- Discrepancia entre un participante que niega el cambio y el resto del grupo.

- Discrepancia en un participante que:

· niega la perfección del varón.

· El carácter de pérdida de la participación en el trabajo doméstico.

· El carácter innato de los roles y a todos los demás.

- Discrepancias puntuales que no llegan a constituir polémica. Hay tensión con el primer discrepante (el fontanero, concretamente), pero luego desaparece. Hay un caso de “desistimiento”, tras la perorata filosófica sobre la libertad, el pintor manifiesta que sólo pretendía reflejar un momento histórico y que dentro de cien o mil años la gente quizá se comportará de otra forma y nos mirará con distancia.

1.3.5. CONTENIDO ANALIZADO

1.- Se trata de un discurso paternalista con diferentes modalidades. No dudan en que son jueces cualificados para juzgar, tanto si señalan limitaciones o malos rumbos del proceso de las mujeres, como si lo aprueban o lo disculpan (anunciándolo a niños, adolescentes o inmadurez).

2.- En ese sentido, aunque afirman que les afecta, tratan de comportarse como espectadores ecuánimes. A diferencia de los dos grupos más jóvenes, hablan poco en primera persona y menos implicándose.

3.- Constatan el cambio pero dudan entre si es cambio social, general o producto de la lucha de las mujeres y mencionan el feminismo. Sin embargo en esta cuestión, las excepciones llegan a ser tan sorprendentes como la de afirmar que los que están cambiando son los hombres (ya que las mujeres simplemente se les han quitado las barreras y son los hombres los que han de adaptarse).

4.- ¿Consideran positivo el cambio?. No están en contra e incluso lo alaban, pero insisten tanto en sus defectos y excesos que no se sabe si sus virtudes son obvias o inexistentes. A veces da la impresión de que se implican tan poco en el tema que su adhesión está motivada por el hecho de que no les afecta (como el que se declara no racista en un entorno no multirracial).

5.- En el mismo sentido, hay indicios sólo en dos participantes de que se perciben ventajas en la igualdad.

6.- La impresión de que la adhesión al cambio en buena parte retórica u oportunista se refuerza si consideramos que sólo los dos participantes más “penféricos” al grupo (el fontanero y el artista) se permiten cuestionar lo que son lugares comunes progresistas o de buen tono.

7.- Dan muy pocas pistas sobre su vida y problemas reales. (Sabíamos de uno que era concejal y en su primera intervención creímos notar cierta retórica profesional, pero después no fue quien resultó más retórico).

8.- Esta retórica o verborrea es, sin embargo, relativamente ingenua. Algunas de sus observaciones son frescas, como la de señalar que algunos procuran no estar en casa para no presenciar su propia abstención de los trabajos domésticos.

9.- Dentro de la dispersión reiterativa con que van tocando, abandonando y retomando subtemas, dedican bastante tiempo a la cuestión de si los roles son aprendidos o tienen una raiz/reducto biológico, genético o innato. Que como una sola excepción así lo crean parece indicar que ahuyentan sus temores sobre a donde va a parar el cambio con alguna esperanza de que la biología marque un límite o induzca a un regreso al buen camino.

10.- A partir de aquí, cae preguntarse si los miembros de este grupo de edad no están en crisis como varones o si sólo tienen éxito en disimularlo. Creemos que se saben amenazados en su situación global y poco adaptados a tiempos nuevos, aunque sin la urgencia de nuevas partes (para ellos o para hombres y mujeres) que tienen los grupos de 25 y 35 años. El cambio les coge con recursos, aunque sea precisamente la ausencia de recursos: no va a cambiar mucho ya su vida y por eso no necesitan ya aún grandes preparativos.

11.- Hablan del reparto de tareas domésticas, por una parte como nueva ayuda si ella trabaja fuera de casa, y por otra como de un terreno donde se dan cambios curiosos (no en su casa precisamente).

1.4. GRUPO DE VARONES EN TORNO A LOS 55 AÑOS

1.4.1. COMPOSICIÓN

Participaron 6 hombres entre 54 y 60 años.

Profesiones: constructor, pequeño empresario, jubilado anticipado de banca, compositor, enseñante y aparejador.

Nivel cultural medio.

1.4.2. PARTICIPACIÓN

Les costó bastante arrancar, pero luego la conversación fue fluida por parte de todos. Uno habló menos que los otros, pero estuvo muy integrado y haciendo intervenciones jugosas. Abundan comparativamente los momentos de cortesías o énfasis bilaterales.

1.4.3. EVOLUCION TEMÁTICA

1.4.3.A). Espontánea:

1.- Discuten si ha habido cambio. Los 5 que hablan al respecto, dicen que no, aunque se contradicen luego. Creen que la mujer solo ha recuperado tiempo histórico. Afirman que si han cambiado en la ocupación de cargos públicos y trato entre los jóvenes. Se confunde cambio con asombro por el cambio, como si quisieran decir que a ellos no les ha sorprendido. Afirmaciones de que las mujeres dicen tonterías.

2.- Se pasa al problema de la visibilidad de las mujeres mediante la observación del menor número de calles dedicadas a mujeres. Reconocimiento de las dificultades de las mujeres para destacar y criticar a la imitación del hombre. Nuevas contradicciones: la sociedad es ahora más permisiva, dicen.

3.- El cambio de las mujeres, tiene influencia negativa en el paro. Uno protesta.

4.- Amagos de “revalorizar” el papel tradicional de la mujer.

5.- Entrada de un nuevo contertulio. Se presenta como padre de una mujer nueva y reivindica su papel de apoyo al cambio de su mujer y su hija, (para que no tuviese el destino de la madre).

6.- Debate sobre la mili y las mujeres. La mayoría opina que quieren los derechos, pero no los deberes. Se opone a ello la solidaridad de las mujeres con los objetores.

7.- Se discute sobre si es posible la igualdad total por razones “zoológico-genéticas”. Se mezcal lo supuestamente innato con el carácter de las naciones (visto casi como genético).

8.- Cambio total de tema: se entra en la relaciones personales a partir de la afirmación de la gran influencia de las mujeres en los “hombres de nuestra edad”. A su edad la mujer es importante como amiga y compañera (por oposición a sexo).

Casos del viudo y del juerguista que reclaman y valoran a la mujer enfermera, nueva “institutriz” (madre). Contradicción: se proclaman unos achacosos pero se consideran más atractivos que ellas a esa edad. ¿puede y pretende cambiar la esposa al hombre?.

9.- Desemboca lo anterior en el viejo tema de quien la corre de soltero o de casado, qué es marcha y juerga y qué edad es la adecuada. (La mujer es ahora no la enfermera, sino la ofendible: la mujer está en casa). Gran extensión del tema.

10.- Doble intento de reflexión frustrado: un participante les llama egoístas por hablar de la mujer sólo como lo que necesitan.

11.- Descubren que sería duro tener que entenderse con una mujer de ahora. Versiones igualmente “egoístas” pero en decente.

12.- Apoteosis: definen a la mujer como “la continuación de la madre”. Confesiones sin insistir: las mujeres nos necesitan menos que nosotros a ellas.

13.- ¿Los jóvenes son más independientes?. Se afirman que sí. Algunos descalifican a los jóvenes.

14.- Continúa el tema de la juerga y cómo es recibido en casa quien vuelve de ella...

1.4.3.B) INDUCIDA

1.- Los modelos: les cuesta entrar, el participante más atípico explica que son las mujeres quienes le dieron el modelo de masculinidad, sin estereotipos tradicionales. Otro dice que son cosas inconscientes y acaba diciendo que son innatas Se confunde con la identidad de la sexualidad y como afirmación homofóbica. Vuelven al problema entre lo innato y lo educacional centrándose en la homosexualidad un rato largo. Se vuelve a los modelos: el entorno familiar te guía. Se discute sobre el palo y la astilla. Impugnación de la “esencia” del hombre y de la mujer a cargo del más atípico. Se discute si adaptarse al sistema implica pérdida de algo o no.

2.- El moderador reformula (es ya el último grupo ) la indagación sobre el modelo masculino introduciendo dos preguntas-juego:

- Dejando aparte los genitales, ¿qué “cosa” os tendrían que quitar para dejar de ser hombres?

- ¿Quién se aleja más de lo que debe ser un hombre?

o El homosexual

o El chulo

o El cobarde

o El que pasa por el aro casi siempre y todo lo tolera.

La respuesta y la discusión son animadas y divertidas.

1.4.4. LINEAS DE DISCREPANCIA

1.- Hay dos líneas de discrepancia:

a) La de un participante frente al largo discursos de los maridos egoístas.

b) Mucho más constante, la de un participante con todo el discurso patriarcal. Este participante se desmarca del innatismo y de divertas pautas y valores machistas. Un participante patriarcal es conservador y sirve de contrapunto eclesial a “los juerguistas” en un todo liberal.

El todo general es amable y casi ceremonioso, bastante más próximo a la relajada tertulia de caballeros en el club, que al de los debates de movimientos sociales o a las confesiones íntimas (tonos que aparecen mucho en los otros grupos).

1.4.5. CONTENIDO ANALIZADO

1.- La generalidad de los participantes (toda menos uno), dicen no ver un cambio. Ahora bien, dan la impresión de que lo que quieren decir es que era un cambio previsible, que no les ha sorprendido ni asustado, que se trata de una evolución o que es simplemente la recuperación de un retraso histórico.

2.- Llegan a decir que el que ha cambiado es el hombre. Aunque no reconocen la existencia de una lucha de las mujeres y dicen que sólo han luchado 3 ó 4. Reconocen esa lucha, aunque sólo sea para criticar que reclamen derechos y no deberes.

3.- Perciben a la mujer en términos rotundamente androcéntricos: su complemento o incluso explícitamente una madre post-infancia. En términos que uno de los participantes califica de egoístas se aprestan a reconocer la gran utilidad de una buena esposa (madre, institutriz o enfermera) para hombres de su edad. Como si rechazaran la tentación de pensar que a su edad (tanto la de ellos como en otro aspecto la de ellas) la mujer podría no valer nada.

4.- Enlazan claramente con la ideología tradicional de exaltación de la mujer en tanto que ser-para-otros, la dignidad del ama de casa, etc.

5.- Atribuyen a la liberación de la mujer el paro, aunque no todos.

6.- No obstante, también están presentes apuntes de signo diferente como la reflexión, aunque incorrecta, sobre el escaso número existente de calles dedicadas a mujeres la valoración de lo que muchas mujeres han hecho sin llegar a ser conocidas.

7.- No manifiestan necesidad o deseo de adaptarse, de cambiar ellos. Es más, llegan a concretar jocosamente lo difícil que lo tendrían para relacionarse con una de las nuevas mujeres jóvenes.

8.- Paternalistas, muestran su misoginia y su larvado reconocimiento de la existencia de una lucha en la controversia sobre la mili.

9.- Excepto el discrepante, no están en crisis en absoluto y se muestran complacidos con su vida de varones. No se sienten afectados: ninguno cree que le vayan a exigir nada, ni informan sobre problemas de pareja. Para ellos, las mujeres inteligentes no intentan cambiar al hombre y con ello se refieren a no quitarle sus aficiones juerguistas.

10.- Congruentemente con lo anterior no se plantean la cuestión del reparto de tareas domésticas (está claro que no las realizan).

11.- Tocan temas masculinos que no aparecen en los demás grupos: el de su deterioro con la edad y el de la soledad del viudo.

12.- Pasan sin transición de la mujer como objeto erótico en la juventud a demandarla como enfermera a partir de su edad.

13.- Reconocen que las mujeres son más autosuficientes que los varones. Y que los jóvenes ahora son más independientes.

14.- Mantienen la ideología de la doble moral y los ritos de amistad entre hombres.

15.- Su reivindicación del derecho a irse de farra en consecuencia de una visión del hombre como un sujeto muy trabajador, inducido temporalmente a la rueda de aportar dinero a su familia (lo que no deja de ser, aunque inconscientemente, una base para la revisión del estereotipo masculino).

16.- Excepto uno, considera que lo básico de los roles de género es innato o genético, y lo hacen con más convencimiento y radicalidad que los de 45 años, llegando a buscar el origen en el reino animal.

17.- Son fuertemente homófobos de educación.

1.5. GRUPO DE VARONES EN SEGUNDA O TERCERA CONVIVENCIA ESTABLE.

1.5.1 COMPOSICION

Participaron 9 hombres en segunda, tercera o cuarta convivencia estable (matrimonial o no). Sus edades oscilan entre 35 y 48 años, lo que les ubica adicionalmente entre los grupos entorno a los 35 y en torno a los 45 años.

Profesiones: electricista técnico de sonido, bancario, administrativo, abogado, artista pintor, 2 agentes comerciales y 2 enseñantes.

El número algo excesivo obedece a un cierto sobredimensionamiento de la convocatoria, ya que fue la primera que se hizo.

Resultaron ser todos menos uno militantes o ex-militantes políticos de izquierda, cosa que no se había buscado.

1.5.2. PARTICIPACIÓN

Activa en general. Con cierto protagonismo en algunos.

No necesitó dirección ni especial incitación. Solo algunas peticiones de concretar o abreviar.

Tendencia a largos discursos (varias intervenciones de más de dos páginas).

1.5.3. EVOLUCION TEMÁTICA

1.5.3.A) ESPONTÁNEA

Difícil de reconstruir dado el tipo de parlamentos de los intervinientes en los que predomina la generalización sobre temas sociales.

1.- Los cambios que ha habido: se apunta que la sociedad no ha cambiado según sus expectativas. Se contrapone que las relaciones personales sí son más positivas, aunque más duras por ser más claras. Las relaciones sociales son más crispadas.

El cambio ha beneficiado a las mujeres que lo están haciendo mejor mientras los hombres no han sabido recambiar los modelos.

Primera crítica al consumismo como crisis de valores.

El siguiente introduce el problema de relación con los hijos, dada la separación de los padres: los problemas con su hijo no son los que tuvieron con sus padres (varones).

Se presentan los problemas que uno tuvo con la madres.

Positivo el divorcio, cada vez menos mal visto, pero causa de nuevos problemas. Alguien apunta que uniones y separaciones se dan por motivos fútiles.

2.- La competitividad marca la cultura: coincidencia de algunos en sentirse manipulados por el consumo y una política sin enemigos claros. Ambiente general de competitividad y agresividad sin lugar para la afabilidad que repercute en familia y amigos. Varios coinciden en que el cambio general ha sido una estafa. Problemas, ¿es posible aislar lo particular de esas tensiones? Uno lo afirma con cautela y otro lo niega.

3.- Contraste de opiniones sobre la avalancha informativa actual.

4.- Se vuelve al tema de los hijos, siempre en conexión con lo general: demasiados juguetes por el consumismo. No hay normas en casa y eso es malo.

5.- Se plantea si ha sido bueno para las mujeres el cambio dada la doble jornada. Le irrita que se desplace el problema a una persona contratada.

6.- Se introduce el tema del desamor en las separaciones. Algunos confiesan que se vuelve a fallar en una segunda relación y que vemos más claras las cosas en los demás que en nosotros. Otros aceptan vivir en desamor.

7.- La mujer evoluciona ahora aprisa, de lo que se alegra, pero hay muchos choques. “Están al alcance de los hombres, pisándolos”.

8.- Indicio de cansancio generacional. Los jóvenes han de continuar cambiando. Problema de las buenas y malas separaciones (civilizadas o no).

9.- Nuevo enfoque de una participante: agresivo con los demás. Hay que pringarse. Su pringue parece ser más bien con los hijos y cree que lo del desamor es relativo.

10.- ¿Hay problemas comunes o cada caso es cada caso?. Alguien dice que sí, pero que hay que encontrarse en las pequeñas cosas.

11.- Larga intervención individual que subraya la desorientación masculina perdiéndose en la crisis general de los valores y la pérdida de “la integridad, la verdad, la solidaridad y la palabra”, por la hegemonía de la economía agresiva.

12.- El moderador pide si se ve con ojos optimistas o pesimistas el cambio de las mujeres (aprovechando que han entrado dos).

13.- Un participante relata su historia desde el desconocimiento de la mujer por haber estado en un seminario... Matrimonio, vida sexual agitada, nuevo matrimonio que le enseña a descubrir el amor y la amistad.

14.- Alguien vuelve al tema de las separaciones y se efecto sobre los hijos cuando se utilizan como arma.

15.- Tres posturas:

o Los hombres han evolucionado.

o Hay pérdida de valores (tácitamente) masculinos.

o La de quien teme que tengan que evolucionar los hombres.

Alguien dice que las mujeres están desquiciadas. Se apunta que alguien ha de hacer el trabajo doméstico.

16.- Quien ha dicho lo último cuenta su historia con fuertes matices anticlericales. Se siente enfadado porque a él lo educaron “para jugar a balonmano” y cuando se pone a jugar se da cuenta de que “se está jugando a baloncesto”. Concluye que es una estafa.

17.- Se vuelve a echar la culpa de la cosa a la influencia de los medios de comunicación movidos por intereses que escapan a la gente.

1.5.3.B) INDUCIDA

1.- Los modelos: se preguntan si entra la madre. Varias aportaciones: un modelo en cuanto de amistad equitativo. Otros valores de integridad en su padre guardia civil y de derechos. Se considera autodidacta y poco amigo de modelos.

Cuanto a una madre: lucha y fuerza aglutinadora.

Alguien pone a su padre como anti-modelo.

Polémica sobre si se puede sacar buenos aspectos de los padres malos.

Alguien dice querer asumir valores femeninos.

Apunte sobre la posibilidad de mostrar debilidad. Confusión positiva: nada sería masculino o femenino aunque ciertas actividades prefiere pasárselas a su mujer y espera que no pierda la feminidad. Gran confusión sobre el “toque femenino”. Repartir el trabajo doméstico pero según el estereotipo de género (toque/manitas).

Ello da lugar a una intervención larga sobre la fases de la mujer: primero enfrentamiento, luego hecha la experiencia de imitar a los hombres, encuentro y reparto. Planchar no, lo demás sí. Constatación de que las tareas domésticas ocupan mucho tiempo.

Otra situación: uno aporta que tuvo por modelo a sus jefes (de empresa) sin decir en qué aspectos.

Otros apuntes: cuando me separé es cuando empecé a relacionarme con mi padre.

Hay un reconocimiento de la aportación de su mujer actual (“no por ser mujer”, se dice).

Otro aporte: de su padre recibió que las relaciones con las mujeres son una cosa muy carnal y sensual. Contradicción del padre. Primera rebeldía precisamente por que en su casa se trataba de modo desigual a las mujeres. Aprendió del padre la amistad y el odio a los ricos. De la madre la calma y la capacidad de reflexión.

Queja de que la mujer le pide hacer las tareas de manitas y además lavar platos.

Otro: Tardíos y literarios.

“Las enseñanzas de Don Juan”, libro de influencia desafortunada.

La religión como modelo.

Aparte de que la memoria es engañosa, in impacto: “El Ángel Exterminador”.

Denuncia de la actitud dura de su padre: orgulloso de él en público, muy crítico en casa.

(todos se consideran autodidactas).

1.5.4. LINEAS DE DISCREPANCIAS

Tono tranquilo donde todo el mundo parece aceptar el derecho del otro a hacer largas intervenciones y por ello hay pocas discusiones puntuales.

Discrepan sobre si hay valores o cuestiones masculinas o femeninas o si son resultado de la educación.

Discrepan sobre si la mujer tiene doble jornada.

Discrepan sobre si las relaciones de pareja son un “ghetto” en un medio hostil.

Discrepan sobre que es mejor el exceso de información o la falta de información.

Todos parecen dar por supuesto que son progres y lo son los demás y en efecto no hay posiciones claramente diferentes. Quizás sólo hay uno que hace de abogado del diablo hablando un poco mal de las mujeres y su evolución, haciendo de dinamizador.

1.5.5. CONTENIDO ANALIZADO

1.- Al leer la transcripción del grupo se tiene una primera impresión de que se trata de un grupo de políticos o ex-profetas echando valores fuera, resultado casi siempre sin problemas con largas parrafadas a las que están acostumbrados. Sin embargo, una segunda lectura confirma la impresión que se tuvo durante la celebración del grupo de discusión: lo de que estas personas hacen un esfuerzo por hablar de algo que no suelen hablar en grupo y cuentas algunas cosas que no han contado nunca.

2.- El tema, y están en su derecho a hacerlo así, puesto que el grupo de discusión no tiene regla estricta, parece a veces ser más el mundo en que ha desembocado el proceso de lucha política en que participaron, que no el cambio de las mujeres y su repercusión sobre los hombres. No podía ser de otra manera, dado que o bien la mayoría de los que tienen varia experiencia de pareja estable son gente de izquierdas, al menos generacionalmente, o solo quienes lo son aceptan la invitación a hablar. Una observación al paso: frente a quienes ven (a veces, incluso alguno de ellos) la separación y el divorcio como juego frívolo, por el contrario da la impresión de que la sucesión de parejas ha sido en este grupo o bigrupo de edad, un proceso no menos de aprendizaje y frustración que su propio proceso político. Hay apuntes sobre la correlación entre un tipo de pareja tenida y el momento de su militancia. Ello no invalida la afirmación que debemos hacer de que esta co-implicación militancia-pareja, fraude político-decepción amorosa, dificulta efectivamente la expresión y el análisis de lo que viven y opinan sobre nuestro tema de investigación.

3.- Se pensó hacer un grupo de lo que entre nosotros llamábamos “reincidentes” además de los grupos de edad desde la hipótesis de que la convivencia con más de una mujer podía propiciar una percepción de las mujeres más pluralistas (algo que sin embargo nos ha aparecido en el grupo en torno a los 25 años) y matizada, a la vez que un cierto aprendizaje masculino aunque sólo fuese mediante el viejo métido de la prueba y el error. En cambio, lo que nos aparece de específico en este grupo son dos temas:

- Cierta reflexión sobre la separación y el divorcio.

- Y una importante preocupación por los hijos (única en los cinco grupos).

4.- Del primer tema destacamos la valoración positiva del cambio jurídico posibilitados de la separación y el divorcio, que constituiría a sus ojos (por otra parte desencantados o irritados por un supuesto fraude colectivo), una de las pocas conquistas claras de todo el proceso generacional de lucha política. Adicionalmente aparece el deseo de que lo privado se corresponda con el avance público, esto es, que además de legal, la separación pueda ser amistosa.

5.- El tema de la separación conduce también a plantearse el amor o desamor más explícitamente que en otros grupos (exceptuando los de 25 y 35 que hablan más o menos el amor en la perspectiva de si entran o no en una relación de pareja). Al discutir sobre si el desamor es razón suficiente para disolver una pareja, entran en una problemática muy específica y alejada de nuestro objeto actual de análisis, problemática que por otra parte no llega a tener nunca una solución tan concreta como la que puede tener el tema de la igualdad.

6.- La mayor preocupación por los hijos, cómo quedan afectados por la separación de los padres, cómo son maleducados por el consumismo, lo diferente de la problemática actual padres-hijos con la que ellos vivieron como hijos, puede verse a la vez como efecto de un cierto cansancio respecto de la búsqueda del ideal de pareja y tácitamente, como una lógica consecuencia del carácter militante de los miembros del grupo. Los hijos son no sólo territorio de una expresión afectiva para algunos de ellos nueva y distinta a la que tuvieron sus padres como el territorio donde la pregunta “Cómo debe ser la sociedad” vuelve a expresarse en forma de ¿Cómo educar a los nuevos miembros de la sociedad?

Sin embargo, no llegan a plantearse en el grupo cómo educarlos respecto a la cuestión hombres y mujeres, signifique esto lo que signifique.

7.- A subrayar que aunque nuestro propósito explícito sea mostrar la actitud de los varones respecto al cambio de las mujeres, el patriarcado no es sólo un mundo de relación/dominación de los hombres sobre las mujeres, sino también sobre los hijos. Por ello la inquietud sobre los hijos y el deseo de una responsabilidad menos autoritaria y más emocional supone, sin duda, que algo se está moviendo y que cierta rigidez antigua devenida absentismo en muchos padres actuales, en este caso se ha quebrado.

Coincide esto con la evidencia de que muchos hombres han descubierto su deseo por mejor relación con los hijos después de una separación. (Así lo testifican o se induce de la actitud de diversas asociaciones de padres separados). Independientemente de lo acertado o justo de sus reivindicaciones.

8.- En el grupo aparecen testimonios expresos de haber aprendido felizmente de las mujeres a través de la nueva experiencia de pareja y ese aprendizaje se da en el terreno de una asunción de valores inicialmente “femeninos”. No hay declaraciones de sentido machista, contrario como sería afirmar que por fin se encontró a la verdadera media naranja, a la mujer que merecen.

9.- En conjunto, no puede afirmarse que el proceso de nuevo emparejamiento haya supuesto para ellos un éxito, excepto en el ya mencionado terreno de la libertad. Cabe suponer, a partir de algún detalle, que bastante de ellos se han encontrado con la reproducción de sus problemas, lo que podría ser una de las claves de su resistencia en los males de la sociedad actual (tácitamente arruinadora de sus ilusiones y esfuerzos en el terreno personal). Se puede suponer, sin embargo, que les ha dado estabilidad y que la mayoría valora más a su pareja actual que las anteriores.

10.- Pese al talante teorizador de los participantes, no aparece un discurso sistematizado sobre el trabajo doméstico y su eventual reparto. Son conscientes de que si la mujer trabaja, no puede llevarlo todo, pero puntualmente se acusa a las mujeres una veces de aceptar sin protestas la doble jornada y otras de pedir al hombre que aporte lo tradicionalmente masculino (las cosas de “manitas”, los arreglos) y además el lavado de los platos. Alguno defiende una iniciativa masculina y aconseja participar porque es bueno para el estrés, pero también hay quien cree que el reparto es más difícil entre hombre y mujer que entre hombres, porque el primer caso viene cargado de conflictividad entre los sexos.

En resumen, casi reconocen la necesidad de repartir las tareas, pero confiesan su resistencia y falta de preparación y algún perjuicio (prefiero el toque femenino).

11.- Respecto a los modelos, tema que explorábamos por primera vez, nos encontramos con una interpretación de la palabra “modelo” en términos de persona-guía, que aparecería después en los demás grupos. El padre fue el más mencionado, lo que introduce una problemática no buscada directamente por nosotros, aunque enormemente sugestiva.

Las citas textuales se corresponden con los grupos, de la siguiente manera:

* 1 a 27 “Reincidentes” en convivencia de pareja.

* 28 a 69 Grupo de 25 años.

* 70 a 99 Grupo de 35 años.

* 100 a 150 Grupo de 45 años.

* 151 a 200 Grupo de 55 años.

2.- ANÁLISIS TEMÁTICO

2.1. EL CAMBIO DE LAS MUJERES

En la relación personal yo veo que aquí lleva muchas más ventajas el cambio que ha sufrido la mujer que el que hemos sufrido los hombres. Yo me veo que ha sido un gran motor. Algunos, afortunadamente, sí han sabido aprovechar ese cambio en la mujer, ha sido positivo, para otros ha sido negativo, porque también he visto como una pérdida de papeles por parte del hombre. Para la mayoría de nosotros, el modelo masculino en el que nos hemos fijado siempre ha sido en nuestro padre y la verdad es que no nos ha servido. Tampoco hemos sabido buscarle recambio. Las mujeres, por lo que fuera, por su ascenso en el mundo laboral, profesional o por la condición de la propia sociedad, lo ha hecho muchísimo mejor y creo que lo sigue haciendo muchísimo mejor. (1)

Yo creo ahora mismo, no hay una mujer sino que hay muchas mujeres y muy diferentes. Unas con un formato muy arcaico y otras con un formato que a veces, pues, nos desbordan. (33)

Pero eso es natural, tío, es que la mujer es más sensitiva, percibe una historia que el tío no percibe y el tío es más fuerte, “coño”. Es que es así, es que eso no tiene más vuelta de hoja. (47)

Vamos a plantear si la mujer ha cambiado y si es positivo. Que a mí, me parece que sí, aunque un poco escaldante para nosotros los hombres, estar viviendo esta batalla. (70)

O sea, la mujer ahora mismo, pues, es totalmente distinta a lo que era antes y yo pienso que es positivo. Vamos, que está claro que la mujer tiene sus posibilidades, sus capacidades, exactamente o más quizá, que muchos hombres y bueno, está muy bien, ¿no?. Hay una competencia, por supuesto, muchísimo mayor que antes a la hora, por ejemplo, del trabajo, pero bueno, eso yo pienso que es bueno también. (71)

Para mí no, concretamente, no ha existido mucho cambio que digamos, porque yo en definitiva, durante mi vida, posiblemente sea por la influencia que tenga extranjera, hace mucho tiempo que he estado conectado con extranjeros y eso, pues no llevo el sello ese que aquí se dice “macho ibérico” y demás.

Te doy la razón, en verdad que la mujer no ha cambiado mucho. Lo tenía dentro y no se lo ha dejado... desarrollar todo su... podíamos decir, su saber..., su instinto..., Yo creo que ha estado más bien un poco reprimida. (152)

Debo reconocer que en el entorno familiar en el que yo vivo no he apreciado un cambio sustancial en la evolución de la mujer. Mi mujer era funcionaria y cuando la conocí ya trabajaba, y trabajando todo el tiempo que ha creído oportuno. (153)

Donde más quizás se puedan apreciar la evolución de la mujer y los avances, quizás sea en la relaciones con el hombre a nivel de juventud en la calle y demás, que antes era más reprimida y ahora es más liberal. (154)

Yo creo que la mujer no ha cambiado. La mujer está ahí, igual que estaba hace muchos años o hace 25 ó 30 años que es la época que nosotros hablábamos que hemos tenido represión. Bueno, la mujer ha cambiado en la medida que la sociedad la ha hecho o la ha dejado cambiar, eso es lo que yo creo. Pero no solamente la mujer es la que ha cambiado, sino el hombre también ha cambiado, porque al cambiar la mujer, el hombre también cambia. (159)

Ya, hombre se puede hablar de los cambios de la mujer, bueno pues hombre, en el trabajo, en las relaciones sexuales, como amiga. (162)

2.1.1. PERCEPCIÓN DEL CAMBIO

Yo creo que la sociedad en general ha cambiado muchísimo y entonces creo que las mujeres se han puesto a la bandera de los cambios. Las mujeres han aprovechado el cambio que ha habido en la sociedad, una sociedad en la que hay muchísima más libertad. (104)

En todos los grupos se constata directa o indirectamente que las mujeres han cambiado. Esto es más cuestionado en los varones de 55 para las mujeres de su edad. Sin embargo no siempre lo reconocen de entrada.

2.1.2. DESDE CUANDO

Creo Que, si no me han mentido, la mujer ha cambiado, pero creo que ha cambiado porque estamos ahora mismo en una ..., con lo anterior. Es la época de los medios, de la TV, del periódico y entonces la mujer se siente obligada a cambiar, el poder de la mujer. Entonces la mujer que no cambie, no se siente realizada. Cree que es una mujer de la época de Franco, de que no está realizada. Creo que no es que haya cambiado, sino que se siente obligada al cambio, a sentirse eso, ¿no?. (31)

No entran a precisar la cronología del cambio. Ahora bien, para el grupo entorno a los 25 años es un hecho anterior a su entrada en el mundo de la relaciones adultas.

Los grupos de 35 y 45 son los contemporáneos del cambio.

2.1.3.EN QUÉ HAN CAMBIADO

Con respecto a los cambios de la mujer, efectivamente la mujer ha cambiado y ha conquistado dentro de la sociedad unos derechos que antes, pues, por educación prácticamente no se le habían permitido, y eso también ha potenciado posiblemente que la separación, desde el punto de vista del individuo, la estén planteando los dos. Antes era más difícil que la mujer y el hombre se separaran, que una mujer se separara. (4)

Ya no se piensa que la mujer es una “puta” porque se acuesta con unos o con otros, no tanto como antes, pero creo que sí, que la mujer sigue tendiendo a tener una pareja estable y a casarse y a tener su familia y a formar un hogar... Yo creo que le sigue gustando eso, sigue estando en ese sitio, es de ella misma, vamos, en parte. (30)

Se menciona más frecuentemente:

- Acceso a niveles más altos de formación.

- Incorporación al mercado del trabajo.

- Exigencia de un trato igualitario.

- Presión por compartir las tareas domésticas.

- Normalización de sus salidas nocturnas y de la conducta sexual libre, toma de iniciativa en la separación.

- Posibilidad de conversaciones que antes sólo se tenían entre hombres.

- En resumen, ruptura del estereotipo “la mujer en la cocina” o antigua imagen de la mujer.

- Eventualmente, imitación del varón.

Significativamente no se mencionan:

- Ocupación de cargos directivos (con razón)

- Control de la reproducción.

- Prácticas sexuales concretas (aunque sí la sexualidad en general).

- Importancia en la pareja de la aportación económica del trabajo exterior de la mujer.

- (Hipótesis: molesta hablar de los tres últimos temas)

- Limitaciones fácticas al trabajo de la mujer en pareja (falta de guarderías, etcétera), lo que indica probablemente androcentrismo.

Aunque no se indique si es nuevo o no, se constata que tienen más experiencia y facilidad para hablar entre ellas y sobre sus objetivos de grupo y personales.

2.4.1. CAUSAS DEL CAMBIO

Yo pienso que, aparte digamos, de una conquista de la mujer, es un fruto también de la evolución de la sociedad puesto que si no se hubiese incurrido las circunstancias de un mayor acceso a la educación de la mujer, y su mayor acceso a la información y la posibilidad de la liberación de todos los inventos del siglo actual, digamos, no hubiera sido posible esta liberación. En el fondo a mí me parece perfecto, no me afecta, digamos, en nada, y yo prefiero tratar con mujeres responsables y libres que con mujeres menos responsables y menos libres, francamente. (106)

Algunas mujeres han tenido que decir cosas, han tenido que “luchar” y decirlo entre cojillas, para conseguir lo que, aparentemente, antes no tenían y ahora tienen. Yo creo que lo han tenido siempre, lo que pasa es que no se las ha dejado. (160)

Yo me casé muy joven, con 21 años, y entonces pienso que dentro de esta evolución de la mujer, está también la voluntad y el esfuerzo que el hombre ha hecho para que la mujer alcance esos derechos y ese equilibrio general, ¿no?, porque yo he luchado también para que mi hija y mi mujer no se reprodujeran como mi madre que vivió, pues, unos años tremendos de doblegarse, de injusticia, de trabajo, de nulidad total dentro del hogar. Vamos, pienso, para presumir, que el hombre también ha sido activo dentro de esa evolución de la mujer como compañero, como padre, como amigo. (164)

Se ve fundamentalmente como efecto del cambio social general y en particular del acceso de las mujeres a la educación.

Sólo secundaria y minoritariamente se alude a la lucha de las mujeres y a su protagonismo.

Son muy indirectas las referencias a una influencia específica del cambio político democrático (social > político).

Se alude también a la influencia de los medios de comunicación ambivalentemente (responsable también de las desviaciones o defectos del cambio).

Minoritariamente se apunta la participación de los hombres en ese cambio.

En algún caso asumiendo con razonable orgullo al haber apoyado personalmente el cambio de mujeres próximas, o bien obligándolas a cambiar.

No aparece directamente el determinismo económico (cambio por necesidades de la producción o del consumo), aunque puede estar implícito en las confusas alusiones a la manipulación propias del grupo de “reincidentes”.

2.1.5. VALORACIÓN GENERAL DEL CAMBIO

Yo creo que lo que cambia muchísimo el comportamiento en este sentido, porque lo que, cuando hablamos aquí de cambio, parece que es tácito, sin que se haya nombrado, que el cambio, que es evidente que se está produciendo, pero no se está produciendo a nuestro gusto. O sea, que hay un cierto mal estar que se está produciendo que todos los sentimos. Y a esto es a lo que yo me venía a referir.

Mod.- Esto, lanzado así se convierte en una pregunta a todos: ¿ese cambio es cierto en lo que dice m., lo percibís como...?

- Es una estafa.

- Yo creo que es un poco una estafa, pero habrá que matizarlo un poco.

- Hay que matizar.

- Es una estafa. (5)

Yo constato, como un hecho real en mi propia carne, el cambio de las mujeres. Es decir, que lo doy por afirmativo y a mí no me cabe duda, aunque a veces tenga tentaciones por esos de los derechos adquiridos, de que debe de ser así. (100)

Nadie se opone o lamenta el hecho del cambio, en líneas generales considerando positivo la ruptura del modelo represivo-discriminatorio tradicional.

Significativo, sin embargo, es que algunos que niegan el cambio (en el grupo de 55 años)lo hagan en términos de alivio: afortunadamente se habría cambiado la “esencia” de las mujeres, sino sólo su posibilidad de expresarse y actuar libremente.

2.1.6. VALORACIÓN DEL RITMO DEL CAMBIO

La mujer evoluciona mucho y está evolucionando deprisa además, ¡eh!, y está, si no al mismo alcance de los hombres, está pisándolos. (9)

Resumo quizás ante lo que decía de la función de la mujer con una frase que, creo que la copio de cuando estudiaba la carrera, que era Económicas y para mí “el hombre evoluciona por la escalera y el mujer por el ascensor”. Es decir, que en algunos casos, no sólo no está a la par, sino que nos supera. Por qué, pues porque ellas hablan mucho más de sí mismas que nosotros. (10)

Y entonces yo creo que eso es una cosa, me explico: yo veo muy acelerado, lo que ha adquirido... los derechos que ha adquirido la mujer, no es que lo viera mal, pero es que ha sido en tan poco tiempo que, en un momento determinado no saben llegar, si han llegado, si tienen metas, si pueden conseguir más, o sea, están rompiendo, saben que están rompiendo, pero, yo creo que están rompiendo a una velocidad bastante, bastante fuerte, bastante rápida, en mi opinión. (80)

Aquí no hay acuerdo. Son abundantes los participantes que consideran ese ritmo demasiado rápido. Ello se acompaña de una admiración, a veces, por ese ritmo.

2.1.7. LA DIRECCIÓN DEL CAMBIO Y SUS LIMITES

A mí particularmente, no es que me asuste pero, sí me preocupa un poco dónde está el límite máximo donde puede llegar la mujer y dónde el límite máximo donde puede llegar el hombre. (32)

Yo personalmente me he sentido afectado por esto de que el cambio lleva la ley del péndulo de que de este extremo que yo he contado, pues pasarse al otro extremo, se me ponen las carnes de gallina cuando veo que a mí me afectaría muchísimo porque he apostado por eso, y la verdad es que sí me anima a seguir trabajando a que la igualdad sea real, porque por la ley del péndulo, lo mismo que decía antes, llegará un momento en que la flexibilidad será cada vez menor y se quedará en el centro. (101)

Ahora, tú vas hoy en día a una casa donde trabajan los dos y a lo mejor te encuentras a la mujer leyendo el periódico y al hombre fregando. Eso hace treinta años era impensable, cuando empezó. ¿qué vendrá después? Yo no lo sé. Pero esos cambios... (113)

Incluso el grueso de los participantes más igualitarios habla como si el cambio de las mujeres supusiese el acortamiento de distancias respecto de los hombres (paradigma o ejemplo de sabiduría, madurez o plenitud).

Algunos se manifiestan alarmados ante la posibilidad de ser sobrepasados y desbordados. Y en ese sentido, otros replantean la cuestión del límite: ¿a dónde van las mujeres?

En el contexto de esta preocupación, o sea, de una valoración del cambio que sería positiva hasta las proximidades de los niveles supuestos al varón y negativa a partir de ellos, es donde sugerimos considerar la frecuencia con que se discute sobre lo innato o genético y lo cultural con la oculta esperanza de que sea la biología quien en última instancia frene a las mujeres.

2.1.8. EL CAMBIO ¿ES BUENO O MALO PARA LA MUJERES?

Yo, cuando comentaba que el cambio es mucho más formal que de fondo, digo una cosa: el hecho de que cada vez haya más mujeres trabajando, lo que les está es “jodiendo”, porque resulta que están trabajando y encima haciendo las cosas de la casa. Entonces, pues resulta que sí. Hay muchas mujeres que están trabajando, hay muchas mujeres que son independientes económicamente, pero es que después el marido se sigue sentando en la mesa y le ponen el plato delante y le siguen haciendo la cama. (7)

Y es un cambio que, bueno, si ellas están en ello, supongo que será positivo para ellas. (72)

Entonces, me parece que en esta edad que tenemos nosotros con tantísimos problemas, que si el infarto, que si el que no puedes beber, que si el que no puedes comer, porque te pones hecho un feo, por lo que sea. Pues también las mujeres tienen bastante influencia sobre nosotros, aunque no tengan tanta influencia “joé” en el sexo, aunque todavía hay entre nosotros gente que todavía funciona mejor que uno que tenga 20 años. Hombre de todo hay que hablar un poquito ¿no?. Entonces, yo me parece a mí, que la mujer a nuestra edad tiene una influencia extraordinaria. (169)

Yo concretamente soy un hombre que se ha quedado viudo con 49 años, hace pues, 7 u 8 años. Tengo 58, pues 9 años y entonces pues, yo lo he pasado fatal, lo he pasado muy mal, porque yo tenía una pareja que era fenomenal, como persona y como mujer, era fenomenal. (170)

Cuando tú ya no puedes vacilar de que eres guapo ni nada de nada, sino que tiene que ser que tengas una persona que te entienda, que te comprenda, que te ayude al régimen, que te ayude a no beber, que te ayude a lo que sea y eso también es muy importante que hablemos de las mujeres esta noche, en el aspecto éste. El aspecto de “compañeras”, bien casadas, bien j untas, bien como se le quiera decir, o amiga o compañera o lo que sea. (171)

Las formas tópicas del paternalismo extremo, tales como “las mujeres están abandonando lo mejor para ir en busca de algo peor”, o “abandonando su esencia”, etc..., no se han hecho presentes.

En general se reconoce que el cambio es positivo para ellas. Hay sin embargo, matizaciones críticas de diverso tipo y signo.

- Constatar con cierta solidaridad que les está suponiendo la doble jornada laboral.

- Quejarse anecdóticamente de sus desmadres nocturnos o de que fumen.

- Lamentar más o menos confusamente que persigan objetos masculinos discutibles: estrés laboral, etc.

2.1.9. EL CAMBIO ¿ES BUENO O MALO PARA LOS VARONES?

Mi mujer es mucho más joven que yo y un poco la que me ha rescatado de los infiernos, como Dª Inés a D. Juan y la que me está enseñando un poco a descubrir el amor, la amistad, porque ella también sabe de otra amistad, porque la ha continuado de jovencita. (12)

Me considero que tengo una relación liberal, ocurre que se tiende a echar de menos ese tradicionalismo de llegar a casa y que todo está de “puta madre”, que te haga una comidita genial. (43)

Plantea problemas. Para mí, por lo menos, plantea problemas y lo que hablo con el resto de los hombres, se plantean problemas. Se plantean problemas porque entiendo que nosotros no hemos sido educados de la manera que ellas están ahora. Nosotros hemos sido educados para otra cosa. Para otro tipo de mujer y no nos dijeron que iban a venir estas mujeres. (73)

Entonces, eso es positivo o no es positivo. Yo siempre dirá que es positivo, pero ¿de la noche a la mañana ese cambio tan radical es positivo o no es positivo? (81)

Yo creo que ha afectado más al hombre incluso, el cambio, que a la mujer, bajo mi punto de vista, porque, bueno, simplemente la mujer estaba oprimida, no estaba fuera de lugar. Y entonces ahora se encuentra, bueno, pues que al no tener esa serie de barreras, pues... tiene más libertades, ya está, pero porque se le han quitado las barreras, no porque ella no tuviera libertad porque no la quisiera. Y después, que me afecta. Pues claro que me afecta, me afecta igual que a cualquier trabajador que si estábamos seis para repartir el trabajo, ahora estamos doce, o sea, que no le veo más “afectación”. Son personas que se han integrado porque se han dejado integrar. (102)

Yo aportaría porque realmente el hombre también gana con ese cambio de la mujer, porque también es cambio nuestro. Gana porque conoce cosas que no hubiera conocido. (114)

Entonces, mi teoría, igual muy personal y compartida por muy poca gente, no lo sé, me da pena que lo comparta muy poca gente, es que si es una concesión ante un grupo feminista, que la verdad es que han sido potentes y nos están arrancando esto, es que nos lo están arrancando y además nos están haciendo un favor. (118)

Hay una frase que yo le digo a mi mujer de “Quevedo”, Quevedo dijo: “Una mujer me dio la vida y otra mujer me dio la muerte”, o sea, la madre le dio la vida pero la esposa lo mató, lo trató muy mal. Y yo le digo a mi mujer: “Una mujer me dio la vida y tú me has dado la gran vida”. (184)

No hay acuerdo. Para el grupo de 35 años la situación es dramática por conflictiva. Para la mayoría de los demás, hay luces y sombras. Recosen que tienen ventajas para ellos aunque no las concretan, excepto la de la comunicación con una persona enterada, pero dedican mucho más tiempo la mayoría a hablar de lo que les afecta negativamente.

Esta negatividad va desde el terreno más burdo, concretamente la acusación minoritaria pero frecuente de que agrava el paro al terreno más complejo y delicado de la falta de comprensión hacia las dificultades de adaptación del hombre.

Es significativo, por ejemplo, que no se mencione la mayor facilidad para entablar relaciones sexuales, la ya citada como ausente aportación de la mujer al presupuesto familiar o el no tener que invitar cuando salen juntos.

Nadie dice que algún aspecto del cambio les favorezca más a ellos que a ellas.

2.1.10 OTRAS CRITICAS Y OBSERVACIONES SOBRE LAS MUJERES

La mujer que procede, que es hija de una clase media universitaria, o de padres que tienen ciertos conocimientos o que no provienen del medio rural, pues esa mujer sí ha cambiado y ha cambiado muchísimo. Una mujer que le gusta ser libre y que no deja en absoluto, o que no quiere de ninguna forma ningún tipo de posesión ni de ligadura a lo que era la antigua imagen de la mujer.

Pero creo que en el mismo arco de edad hay también muchísimas mujeres que proceden de una educación diferente, y que están totalmente metidas en los antiguos cánones de: “yo cuido a mi marido y estoy para servir la casa”. (29)

Yo creo que, ahora mismo la mujer sabe (y por eso nos maneja), la mujer se impone y no dialoga, la mujer se muestra más fuerte. (83)

Tú te pones a hablar con una mujer de feminismo y ella dice: “porque la mujer no se cuanto, porque la mujer no se qué” y después vas a su casa, y su marido se queda después de comer sentado en su sillón y su mujer se va a la cocina y friega los platos. (86)

Entonces, yo creo que ellas se han afirmado en esa afirmación. Se han afirmado, no apoyándose en nosotros sino en contra de nosotros. El problema no ha sido, que cuando lo hace, con nosotros y apoyándose en nosotros, nosotros le damos nuestro hombro. El problema es cuando lo hacen en contra, entonces nosotros nos revelamos. (90)

Que yo me he equivocado en muchas cosas..., pero coño, si es que las mujeres, hoy en día, no perdonan. (93)

Yo pienso que es absolutamente necesario la igualdad, siempre que sea igualdad. Porque antes hablando del péndulo pues, algunas compañeras, que a lo mejor son la punta de la lanza, pues se pasan un pelín y eso tiende a una reacción entre los hombres, con lo cual, hace quizás, al resto de las mujeres mucho más difícil esa “liberación”. (107)

Yo creo que muchas mujeres, me da la impresión, que están peleando por conseguir el estrés de un trabajo duro, o sea, de un trabajo de oficina al que yo por ejemplo me dedicaba hace quince años. He dicho, se acabó, me busco otra cosa que me gusta más de mi trabajo y eso es lo que estoy haciendo. No aguantaba la presión, la cual está peleando la mujer para conseguirla. (120)

Las mujeres en bloque, están superando lo que nosotros nos ha permitido la sociedad que superáramos hace 20 años, entonces es como los niños, tú miras un adolescente y dices: “hay que ver las tonterías que hace”, pero hay que ver lo precisas que son la tonterías en los adolescentes. (121)

Cuando la mujer, por ejemplo, se pone los pantalones, ¿por qué se pone los pantalones?, porque son cómodos o porque los llevan los hombres. (126)

En fin, sin que sea menoscabo de hombres y mujeres o a mí me deja de estos cambios a pesar de todo, me parece y me sigue pareciendo de que un hombre tiene más cabeza que una mujer. (155)

Yo he visto compañeras que tenían una capacidad que los chicos no eran capaces y una capacidad de trabajo y tal, ¿no?. Pero en otros aspectos hablas con una funcionaria y a lo mejor te dice dos cosas que a mí me parecen tonterías a veces y un funcionario no me las dice. (156)

Me parece un poco improcedente que esté imitando al hombre en todas sus barbaridades. (158)

Yo creo que tiene, o sea, yo creo que la liberación de la mujer ha sido el “nomber one” de la influencia en el paro que hay actualmente. (163)

Sin embargo es esa lucha por la igualdad de los derechos de la mujer y del hombre, el hombre todavía no he visto yo que las mujeres luchen por hacer el servicio militar como se le impone al hombre, ¡eh!, o sea que esa igualdad... (165)

Aunque minoritaria, hay afirmaciones rotundas contra la actitud de las mujeres afirmando que están desquiciadas, que no saben qué tipo de hombres quieren o que papel tienen que asumir.

Más prudentemente afirman algunos varones que el cambio no ha afectado a todas las mujeres por igual, sino más a las de nivel cultural medio y alto, produciéndose una situación de pluralidad de tipos de mujeres.

2.1.11. LA SORPRENDENTE TESIS DE QUE LOS HOMBRES SON LOS QUE HAN CAMBIADO.

En varios grupos y sin que lo debatan, aparece la afirmación de que son los hombres los que han cambiado. ¿Cómo interpretar tesis tan sorprendentes?

He aquí algunas conjeturas teóricas, en parte compatibles.

A) Las mujeres no habrían cambiado, sino que simplemente tendrían hoy mayor libertad para manifestar capacidades y realizar actividades que siempre habrían sido posibles. Lo que dista mucho de la realidad.

B) Los hombres se encontrarían ahora con la necesidad de cambiar e incluso estarían ya haciéndolo, al encontrarse con una presencia protagonista de la mujer a la que no están acostumbrados.

C) Variante de A en el terreno más conservador-esencialista. Las mujeres (afortunadamente para quien así lo opina) continúan manteniendo sus características eternas, biológicas, o zoológicas a pesar de tener hoy mucha mayor participación social. Es decir, no habría que temer por la pérdida de la feminidad (sea esta lo que sea) o, pongamos por ejemplo, su supuesto instinto materno.

D) Por el contrario, los hombres habrían ido perdiendo ciertas características de su hombría, autoridad, capacidad directiva, etcétera.

E) Los hombres habrían cambiado al aceptar que las mujeres se liberasen y participasen más. En el sentido de que a fin de cuentas el poder es masculino y si ahora ellas pueden hacer esto y lo otro es “porque las dejamos”.

En cualquier caso la frase revela un afán de protagonismo masculino similar al que se le atribuía a Cánovas del Castilo, cuando alguien le dijo que “cuando iba a una boda quería ser la novia y cuando iba a un entierro, el muerto”. La incapacidad de reconocer el cambio de la mujeres puede verse como un rasgo típico del androcentrismo, en fase aguda. ¿Cómo iban a cambiar las mujeres si no son (percibidas) como sujetos?

2.2. EL VARON

2.2.1 EL VARON ANTE EL HECHO DEL CAMBIO

¿La evolución esa significa que la mujer deja de cocinar y de lavar y se integra en un mundo, teóricamente del hombre, donde nosotros estamos destinados a otro tipo de actividades y eso?, porque claro, alguien tiene que seguir fregando y lavando y todas esas cosas. O lava el hombre o lava la mujer. A nosotros no nos han educado para esas cosas. (15)

Que sí, que la mujer ha cambiado bastante y pienso que para positivo. El tema de cuestión de trabajo, el no estar metida en casa, para mí personalmente creo que es positivo que la mujer no tenga que estar en casa, no se ocupe solamente de cuidar al niño y estar solamente en la cocina y esperando que llegue su marido. (28)

No sabemos qué hacer, estamos absolutamente despistados. Con mis amigos lo digo, cada uno tiene una actitud, yo diría que cada uno estamos adoptando una actitud ante las mujeres. Casi todos los solteros en este momento y los separados y cada uno... es una variedad... cada uno... Estamos dando palos de ciego, digo yo. (74)

Una amiga mía, dicho por ella misma, dice: “Mira, hay veces que nosotras buscamos un hombre que verdaderamente se vea hombre, que se vea fuerte, o sea con carácter varonil, pero después buscamos en ese hombre una cierta sensibilidad, una cierta comprensión hacia nosotras, que nos trate de igual a igual”. (76)

Hombre, también generalizar una cosa así que dices tú, todas no pueden querer lo mismo y todas no pueden estar buscando lo mismo. Lo mismo, una está buscando al tío machista y le gusta el tío machista; a otra le gusta el tío “sensible” y que no se le note (78)

Yo le oía a mi viejo decir que es la continuación de la madre, en cierta medida. Yo le oí a un viejo, -no siempre ha tenido la suerte o no siempre se encuentra al compañero ideal o lo que sea-, yo le oí a un viejo decirme: “¿no le parece a Vd. que la mujer es igual que la madre?”... Pero la gente joven hoy ya, los hijos de uno, ya ves que son todos más independientes, dependen menos de las madres y menos de las compañeras, porque se han preparado ya más, porque han vivido vidas distintas. (185)

La posición mayoritaria es el reconocimiento de que no están preparados para ese cambio que observan en las mujeres, independientemente de cómo lo valoren.

En general atribuyen ese hecho a la educación recibida.

Particularmente expresiva es la frase “me he preparado para jugar a balonmano y ahora me encuentro unos tipos muy altos y un aro”.

Hay confusión sobre cómo responder al cambio, si bien nadie propone oponerse o hacer frente común contra él.

Los dos participantes que tienen experiencia de grupos de reflexión masculino y otro más, apuntan la responsabilidad de los hombres por no haber discutido y clasificado qué quieren o cómo pueden mejorar su comunicación (incluida especialmente la intermasculina).

Al expresarlo, no provocan adhesiones aunque tampoco rechazos o condenas.

Casi todas, por no decir todas, las propuestas “contra la crisis” proceden de estos tres participantes: consultar a una mujer los problemas con otras mujeres, relacionarse con los hombres como espejos, avanzar en la búsqueda de modelos alternativos.

Cabe concluir de aquí que pese a la evidencia de la confusión o crisis, la idea de encararla mediante la reflexión colectiva no prende fácilmente, aunque es sentida confusamente como demuestra el hecho de que casi todos los participantes nos dieron las gracias por haberlos invitado a la reunión e incluso prolongarse la conversación.

Esta dificultad podría conectarse con la pretensión casi unánime de los participantes de haber sido autodidactas en la construcción de sus actitudes, convicciones y normas de vida a lo que aludiremos al hablar de los modelos.

2.2.2. EL CAMBIO MASCULINO COMO TEMOR

Quería decir que cuando yo decidí hacerme objetor de conciencia, pues a mí, convencer a ciertos amigos, porque era convencer, de que lo que estaba haciendo era, primero, tan legal, segundo tan normal y tercero tan humano como hacer el servicio militar. Bueno, pues me ha costado un verdadero rosario de conversiones..., me llegaron a decir que no era un tío. (57)

El que menos tiene es cuarenta y tantos años, ¿no?, bueno, y entonces pues yo no me creo que eso nosotros no lo tengamos completamente impregnado. Ahora, el esfuerzo, la voluntad, el talante de querer salir de esa situación, me parece loable porque creo que es un estado de búsqueda de libertad, pero eso no lo puede decir ni el hombre ni la mujer, eso lo tiene que hacer la humanidad.

Los hombres tienen una cualidades que no las tendría la mujer nunca porque para eso tendría que ser hombre.

Pero lo que yo no voy a obligar a mi mujer ni me voy a obligar yo contra mi naturaleza o contra mi impregnación cultural es a romper una serie de cosas que a lo mejor a mi mujer le es válida, no a mi mujer, sino a una mujer le es válida, o a un hombre le es válida y si ellos dos se entienden, se compenetran, están de acuerdo, me parece muy bien.

Entonces yo creo que es estado de libertad, para mí, que es donde yo voy, es el estado de amor.

Y de acuerdo, que muchas veces a mí no me molesta y digo, bueno pues hoy lo hago yo, pero que no por sistema “tener que”. Ahí por sistema la obligación de ¡paf!, “tienes que”. ¡La libertad entre el hombre y la mujer, no, no,! No, no tienes que, haces porque quieres y quiero constantemente evolucionar hacia ese estado de libertad!. (122)

Porque actualmente, yo quería verme en el pellejo, con las mujeres actuales.

(conversan varios juntos y no se puede transcribir)

Habría que tener una capacidad de adaptación. (183)

En varias ocasiones, sin embargo, asistimos al descubrimiento por parte de algunos participantes de que va a ser necesario el cambio masculino, lo que manifiestan con sorpresa, como si acabasen de caerse del guindo.

2.2.3. INFLUENCIAS DEL CAMBIO RECONOCIDAS

Algunos varones reconocen influencias positivas del cambio de ellos, inducidas por las mujeres. No es frecuente, sin embargo, y se dan más en quienes son más igualitarios y en parte de los que han tenido más de una pareja.

En tal sentido: Aprender el valor del amor, de las relaciones humanas o encontrarle aspectos positivos a hacer las tareas domésticas.

Creemos que en general no son conscientes de que muchas de las cosas que hoy creen vivir o saber, les vienen inducidas por el cambio de las mujeres.

2.2.4. LAS IDEOLOGÍAS DE LA RESISTENCIA MASCULINA

Ya hemos dicho que nadie propone el enfrentamiento contra el cambio, pero es evidente que hay resistencia de los varones a su propio cambio. En algunos de los casos, la resistencia parece ser puramente emocional y sin pretensión de justificación, la inseguridad les hace retroceder. En otros casos se acompaña de algún apoyo ideológico.

A) El encanto de una división tradicional de roles idealizada y vivida sin conflictos, bien a la hora de buscar pareja o cuando se vive una relación conflictiva.

B) El gusto por el “don” no están de acuerdo con la división de roles, ni con la tradicional ni con una nueva, esperando que cada cual haga cualquier cosa por agradar al otro.

C) La ideología es androcéntrica de la libertad personal, equivalente al “a mí no me obligues, nena, a nada que yo soy muy (hombre) libre”. Encontramos una excelente muestra en el largo discurso de un artista que está dispuesto a lavar al niño, pero no por obligación, sino porque le apetezca y afirma que sólo así vale. (obviamente su concepto de libertad descansa en el hecho de que hay alguien que va a bañar de todas las formas al niño).

2.2.5. LA DICOTOMÍA REFORMULADA

Tradicionalmente el patriarcado ha distinguido dos tipos de mujeres: las decentes y las otras (en un sentido tampoco en el que para el burgués o el señorito las otras incluyen a las obraras, sirvientes, etc..

Esta escisión no se mantiene en medios como los de los participantes, pero curiosamente, se reformula en otra escisión.

Ante la búsqueda de pareja de los participantes y significativamente de algunos de los más jóvenes, la situación sería ésta:

- Mujeres que tratan de tú a tú a los hombres, con la que se puede hablar de todo, liberados, etc.

- Centra la atención erótica del sujeto, pero dan miedo (y no sólo a efectos matrimoniales).

- Mujeres más o menos tradicionales pero que trabajen en algún momento de su vida y sean inteligentes: son más aptas para el matrimonio o la pareja.

Hay dos novedades: las primeras no son solicitadas sólo como ocasionales compañeras sexuales, sino como amigas. Y –aumento inconsciente de las exigencias masculinas- no basta con que sean tradicionales y decentes.

2.2.6. EL DEBATE SOBRE LA AFECTIVIDAD: UNA DEMANDA CLANDESTINA

Pero también digo que evidentemente, cuando yo me planteé mi segunda relación, y lo hacía desde una perspectiva muy idealista y al final he visto que no, que el problema no es que yo y mi primera mujer fallábamos, que sí fallábamos, sino que en general las relaciones fallan, las relaciones son complicadas, difíciles, inexplicables no son, pero siempre entendemos qué es lo que le ha pasado y qué es lo que le ha ido mal a nuestros amigos, nunca qué es lo que nos ha ido mal a nosotros. No hemos sido capaces de analizarlo en el momento. (8)

Yo pienso que la mujer que se separa, por desamor, por lo que sea, es capaz de vivir sola, pero pienso que nosotros, no somos capaces de vivir solos, necesitamos mucho a la mujer. (26)

Nosotros sí, a lo mejor nos queremos plantear una vida completamente libre de poder decir: “pues si me gusta esta, también me gusta aquella”, y salgo con ésta y salgo con la otra. Pero en el momento que té te ves en la misma situación, pero a la inversa, o sea, ella, en una relación de pareja que ella te comparta a ti con otra persona, yo creo que ahí nos volvemos a convertir a la antigua totalmente y yo no creo que... (38)

Yo creo que nos cuesta entrar en confianza en todos los aspectos de vida y de convivencia. A mí me pasa, yo con mis amigas sí, con las que no tengo historias, pero con las que tengo historia no puedo entrar a saco en todos los temas, no sé por qué, pero es así. (40)

Yo tengo muy claro que las cosas que le cuento a determinados amigos míos, no se las contaré jamás a una chavala, por muy amiga mía que sea. Y hay cosas que no se las cuento ni a mis amigos. (41)

Yo es que creo que el hombre se siente inferior a la mujer, sexualmente, se siente inferior y por esto necesita el tener secretitos, que no le diga a la mujer, que se lo cuanta al amigo. (42)

Yo me he formado un concepto de las mujeres, que yo creí que yo, con mi cara de “santón” y con mi buena voluntad iba a convencer a todo el mundo, pero con el tiempo me he dado cuenta de que relaciones también tienen contra-argumentos, ¿comprendes? Y eso me ha sorprendido. Que cuando entras en una convivencia, que tú creías que todo iba a ir como una balsa de seda, te encuentras con otra persona, en este caso con una mujer, te das cuenta de que esa persona te está dando contra-argumentos constantemente que te desequilibra totalmente todo lo que tú te habías planteado. (79)

Mis mejores amigas son aquellas con las que tengo relaciones sexuales efímeras, es decir, yo digo: “hemos cumplido, hemos..., mira hemos resuelto, nos hemos quitado esto... parece que esto no va a más, sexualmente hablando, pero parece que nosotros sí, como personas. (91)

Algunas de mis mejores amigas, son, con las que yo, desde el principio, porque no me gustaban, había descartado la posibilidad de una relación sexual.(92)

Yo, con la persona que me he entendido siempre, ha sido con la mujer. Y las amigas que tengo, actualmente, pues son mujeres. Hombre, la que se “lleva la palma”, es la mujer que vive conmigo, no, que es mi mejor amiga, pero siempre que tiendo a contar cosas personales, o en un ambiente de relación más íntima y eso..., siempre, generalmente son mujeres. (94)

O sea, yo tengo un problema con la mujer que estoy y no sé cómo resolverlo; le pregunto a una mujer, y a lo mejor, me puede indicar más que un hombre, no, que no siente como una mujer, no.

Yo creo que, yo, cuando busco a un hombre, busco la imparcialidad. Creo que las mujeres son más parciales. Cuando busco un amigo-hombre, para mí, eso, es fundamental. Es un espejo. Es alguien, en el que me puedo ver, más fácilmente que en una mujer. Su actitud es más similar a la mía. (95)

Hay muchas casas que se rompen cuando falta la mujer y sin embargo, cuando falta el hombre, esa mujer hace una piña, hace como una gallina clueca, mete a los hijos debajo del ala y sale para adelante como sea. (172)

De vez en cuando una bronquilla también ¿no?. (173)

Los participantes no nos contaron su vida, excepto en algún caso, pero abundaron los momentos en que expresaron sus dificultades para manejar afectividad y sexualidad, manifestaron el descubrimiento de una responsabilidad tierna con los hijos, se quejaron de dureza de las mujeres en el trato y expresaron una preocupación por el amor y el desamor, y por la amistad ausentes en el estereotipo masculino tradicional. Alguno llegó a decir que los sensibles eran los hombres.

Todo esto evidencia una crisis positiva del modelo masculino dominante al mismo tiempo que una enorme dificultad para reflexionar, en particular en voz alta sobre estos temas.

Apuntan algunos participantes que sus esfuerzos por romper a hablar sobre estos problemas, se enfrentan con el rechazo de los varones también en algunas mujeres. ¿Hasta qué punto se trata de dificultades reales o de fantasmas provocados por su propia falta de claridad y compromiso que se esfumarían al dar un paso adelante?

Alguno confiesa su sorpresa al descubrir que podía contarle a una mujer cosas íntimas o específicamente sexuales y encontrarla receptiva. Permítasenos bromear diciendo que lo que está claro es que el momento de disculparse por no haber pagado la pensión de los niños no es el más adecuado para iniciar una confidencia con la ex-esposa sobre los problemas afectivos.

La alusión a esta situación no es gratuita. Aunque no siempre, la ausencia de la ex-mujer o de los hijos es lo que desencadena una atención del varón a su dimensión afectiva que antes no se había planteado o permitido.

En este país ahora mismo los chicos y las chicas se relacionan de otra forma, yo comentaba con alguien el otro día lo del tema del cambio generacional, es decir, yo tengo un hijo de 18 años y yo tengo problemas de intercambios con mi hijo. Vivimos separados, yo vivo separado del crío y en las relaciones que mantenemos, yo noto que hay unas diferencias enormes a la hora de entendernos, es decir, yo tenía unas diferencias con mi padre en un momento determinado y yo percibo que esas diferencias que yo tenía con mi padre no son las que yo tengo con mi hijo. (2)

Yo, que también estoy divorciado y casado en segundas nupcias, tengo hijos con 21 el mayor, otro con 17 ya largos, otro con 16, en fin, ahí ya hay edades suficientes. Aquí en mi caso, hay unos problemas con hijos, que en mi caso con mis padres no se han dado. (3)

Yo también me imagino que con mis niños soy tan padre por eso. Me imagino que voy e intento todo lo contrario que hizo mi padre conmigo, está claro. (19)

2.2.7. LO BIOLÓGICO Y LO CULTURAL

Yo creo que es ese, el problema de las labores domésticas. Entre otros, ¿no?, entre un montón de otras circunstancias también pero creo que ese es uno de los problemas mayores. (39)

Vamos a olvidarnos ahora un poco del machismo y tal y cual. “No, es que el hombre en las cavernas, las mujeres en las cuevas, el tío se va a matar animales”. Pero ahí no había machismo, ahí no había radio, ni TV, eso era natural, eso pasaba por algo. Digo yo que pasaría por algo. (46)

Pero eso es natural, tío, es que la mujer es más sensitiva, percibe una h historia que el tío no percibe y el tío es más fuerte, “coño”. Es que es así, es que eso no tiene más vuelta de hoja. (47)

Todavía le falta, porque eso yo no sé si es genético o no, pero todavía le falta, quizás, dar un paso más y tener una presencia y una actividad mayor. (105)

Yo les puedo a Vds. Decir un detalle de un chiquillo chico, que casi no, por ejemplo, sabe ni andar y ve un balón en la calle y va y le pega una patada.

Ahí lo que hay es una actividad distinta, una partición distinta, una atención distinta, entre el hombre y la mujer, necesaria biológicamente y me parece muy loable.

Yo pienso lo mismo y digo que parte de lo que tú estás hablando en concreto, sí hay una parte educacional, pero quiero decirte que hay un componente biológico que existe. (123)

Yo lo plantearía al revés, es decir, un hombre y una mujer, genéticamente, es exactamente igual, es una persona y una persona que, me vais a permitir que os diga que la educación no es sólo la que le da el padre y la madre y la que le da el colegio. El colegio es más cósmica que la del padre y la madre y no te digo nada cuando influye la TV. Entonces es cierto que se nota una diferenciación muy grande en niños que incluso no saben andar y ya tienen predilección o por pistolas o por muñeca, es cierto, pero yo me atrevería a decir, a riesgo de quedarme solo incluso, de que eso todo es educacional. (127)

Yo creo que es totalmente lo contrario, es decir, que entre una mujer y un hombre, biológicamente y genéticamente no hay diferencia ninguna. Otra cosa es la atracción sexual que tú tengas y que tenga una mujer. (128)

Biológicamente sí, biológicamente, tal como se entiende, hay una diferencia... Que el pene nuestro es saliente y la vagina es entrante. (129)

Entonces por mucho que nos empeñemos en esa igualdad, la igualdad total yo creo que no puede producirse nunca. Porque si vamos incluso a observar la vida hasta de los animales, en su comportamiento, es un comportamiento distinto el del animal macho al del animal hembra. Uno guarda el territorio, otro trae la comida, otro se reproduce, etc... (166)

Esa igualdad absoluta no es natural. No puede existir, va en contra de la naturaleza. (167)

Se trata de una cuestión que dista de estar clara en los niveles científicos y en el discurso culto. Las teorías de la inferioridad biológica de la mujer afortunadamente se hallan desacreditadas, pero en ciertos ámbitos feministas, próximos al llamado feminismo de la diferencia, se encuentran elementos de valoración (en este caso positiva) del dato biológico.

Aunque en otra parte de este estudio se ha formulado la hipótesis “malvada” de que algunos participantes tengan la esperanza de que lo biológico frene a las mujeres, no habría que exigir a los participantes una lucidez que no tiene hoy por hoy el conjunto de la sociedad.

Si cabe escandalizarse de las referencias más específicamente zoológicas. Parte del “misterio masculino” consiste en porqué se sienten algunos más cerca del chinpacé macho que de la persona humana hembra.

2.2.8. EL REPARTO DEL TRABAJO DOMÉSTICO

Reivindicación teóricamente aceptada, punto de resistencia en la práctica, añoranza de hogares arropadores del hombre, punto de extrañeza, tarea ya inevitable para los más jóvenes...:

Desde el punto de vista de la feminidad de la mujer, ojalá no la perda nunca, desde mi punto de vista, pero hay cuestiones, que son las labores de la casa que desde mi punto de vista no son femeninas, son cuestiones que tenemos que desarrollarlas todos y que antes, yo por lo menos no he estado habituado y que poco a poco, ya en mi segunda etapa de matrimonio, me voy habituando un poco más, afortunadamente. Hay cosas que me parecen un poco más femeninas y prefiero pasárselas a mi mujer. Quizás por mi educación, más que porque realmente sean femeninas. (22)

Si, sí, como hay que compensar e intentar ir al 50%, repartirse el trabajo, pues yo prefiero a lo mejor arreglar una persiana y que ella me lave la ropa. (23)

Porque la cama me la hace mejor ella, por ejemplo, le da un toque que yo no se lo sé dar y duermo mejor cuando ella me la hace simplemente. (24)

Y entonces no entiende por qué, cuando viven tres hombres juntos las cosas van de “puta madre” y si no van de “puta madre”, las cosas se discuten, se ponen sobre la mesa, se llega a un acuerdo y tal y uno friega los platos y otro friega el suelo, y cuando se vive con una mujer, inmediatamente se toman papeles aparte. (27)

En la casa soy un inútil y se me pone de inútil y resulta que mi chica me dice: “mira, para hacerlo mal, no lo hagas”. Yo tengo interés en aprender. (36)

El hombre sólo es un “guarro” y la mujer sola se las avía perfectamente. No sé por qué ocurre eso y cómo ocurre, pero sé que ocurre. O sea, yo he vivido con compañeros en pisos compartidos y vamos, me ha dado corte llevar a una chica a casa porque el piso estaba hecho un desastre. Pero sí ocurre que eso lo trasladas a las mujeres, no pasa, no ocurre lo mismo. (37)

Todo, todo, todo se aprende, pero lo que pasa, por ejemplo en mi caso. Vd. está hablando de su caso porque en su caso su señora está trabajando y lógicamente Vd. la tiene que ayudar, eso está claro. Si Vd. tiene que ir a comprar pescado, aprenderá a comprar pescado, pero yo es que no voy a comprar pescado, es que no tengo tiempo para comprar pescado. Luego el día que lo compre lo voy a comprar mal, eso seguro. Me van a engañar. No me engañarán en mi profesión, pero en ir a comprar pescado o a comprar papas, eso seguro. ¿Entiende Vd. lo que le digo?. Ahora, eso sí, quien sale a las tres de la tarde, pues le tiene que ayudar a su mujer. (108)

La casa, las tareas de la casa, que son digamos, hasta cierto punto, las más desagradables, pues claro, ahí hay que repartirlo de todas, incluso aunque la cosa se quede admitida como que si la mujer trabaja, está bien repartido. Si la mujer no trabaja, hay de todo. Yo pienso que también se aburrirá. Yo pienso que hay que echar una mano. (111)

Las cosas de la casa a nadie le gusta hacerlas, -ni a las propias mujeres-, puede ser alguien que le guste estar en la cocina, como hay hombres que le gusta estar en la cocina horas y horas. Pero eso es un día, no todos los días... (112)

¿Cómo se quita el estrés?. Yo creo que la cocina por ejemplo y las labores de casa, hechas en condiciones y dominándolas y educados para eso, eso puede colaborar a... No sólo es coger y ponerse en calzonas y seguir con el estrés haciendo footing, es que tiene uno que tener recursos más a mano y útiles incluso en donde después de una ejecución y después de ser un ejecutivo, tú te dedicas a hacer cosas manuales. Lo mismo haces una marquetería que fregar un plato. (118Bis)

Pero, pero verás, eso lo haces un día que haces footing o un día que haces cocina, pero ¿si lo haces todos los días, o todos los días tienes que hacer las camas, o todos los días tienes que barrer, o todos los días tienes que fregar el suelo, ya es la misma situación, pregunto, ¡eh!

Bueno, yo no querría defender al amo de casa como a la ama de casa. (119)

No, no, yo no quiero... Bueno, obligaciones tenemos todos, eso está claro. Eso le gusta a todos. A mí me gusta que mi mujer me tenga mi camisita planchada, que tenga mi ropa bien puesta..., porque además yo estoy muy mal educado en ese sentido porque yo he tenido dos madres; mi madre y una tía mía que vivía con nosotros. O sea, que yo de chico, yo no he hecho nunca una cama ni he hecho nunca nada. En ese sentido estoy muy mal, muy mal...

Somos prácticamente todos del mismo estilo. Exactamente y además mis hijos hacen las camas porque la madre... (182)

2.3. MODELOS MASCULINOS E IDENTIDAD

Igual que el otro día vi Superman y me quedé totalmente “acojonado” de cómo he podido tener yo una persona como Superman como símbolo, en una película tan estúpida, cuando me había hecho tanta mella de pequeño. (48)

Luego pasan a ser amigos de edad más avanzada que la tuya y por supuesto, que yo ya he desmitificado. (49)

Ahora mismo, si me preguntaran cual es mi modelo: el que me impone la mujer. (50)

¿Sigues desmitificando modelos, o sea, sigues tirando al cubo de la basura el modelo que habías puesto con treinta años?. Me imagino que sí, que tiene que ocurrir, debe de ocurrir; y no es que en ese momento tengas una pobre personalidad, sino que vamos cambiando, ¿no? Vamos alternativamente eligiendo, pues... (51)

El modelo que yo siempre, y mojándome como dices, es el modelo de la persona dominante que se ha llevado a la cama a no sé cuantas tías al cabo del mes y que sigue teniendo el látigo en la mano y que bueno... no el hecho de decir: “le voy a pegar, no”, pero bueno es un poco decir, todos hemos fantaseado en algún momento determinado. (52)

Pues algún profesor pues, aparte de la materia, pues te empieza a hablar de ciertos aspectos de la vida y a ti se te abren los ojos, y a los dos años descubres que eran “jilipollas” ¿no? A mí, por lo menos eso es lo que me ha pasado, no, y que lo que hacían era jugar con que éramos imberbes para, de alguna forma, alimentar su ego, con cualquier historia con era capaz de enseñarnos cosas. (53)

Ha habido una frase, que yo con el tiempo ya después me he asustado y todo, incluso, que me decía mi padre mucho que era: “excepto maricón y bético, puedes ser lo que te dé la gana”. Yo claro, me divertía mucho, pero luego con el tiempo la he pensado y me he dicho, bueno, ¡Dios mío!, qué es lo que me está diciendo este hombre. (54)

Lo que yo he estudiado es que sí, que es que la Iglesia, la Iglesia, o sea, la salvación era monopolio de X personas, de X creyentes. Realmente cuando yo he descubierto que no era eso. Eso también ha formado parte de mí. Entonces, yo ahora, por ejemplo, mi religión cristiana, es mi modelo ahora mismo, moralmente y como persona. Me abre una serie de puertas en las que yo creo y que se diferencian, creo yo, mucho, porque realmente las que tenían a lo mejor, las que se daban en las relaciones de mi padre, yo creo que han cambiado infinitamente, vamos, a tal punto que yo creo que he redescubierto una nueva religión, sinceramente. (55)

Cuando nos han dicho lo que tenemos que hacer, no nos han dicho siempre: “tienes que hacer esto porque eres un hombre”, pero a veces, había como una especie de sub-texto, en términos teatrales, de decir que lo que te están diciendo no es que no soy una persona presentable, lo que te están diciendo es que no soy un hombre como Dios manda. (58)

Y a mí, instintivamente, me dio por hacer una cosa, y es, por hacerme el mártir, de manera que yo era muy triste, estaba muy triste, estaba muy agobiado y estaba con un problemón encima muy grande. Y yo, no sé qué pasó que todas las mujeres: “Ah, ¿qué te pasa?, no sé qué”, y ya las tenía a todas a mi alrededor. El papel de víctima, me salió estupendamente, ¿no? Pero yo pienso, que ellas, ahora también van buscando eso. El hombre-víctima, el hombre que hay que ayudarlo, que sea sensible, que tiene una sensibilidad extrema... (96)

La infancia, bueno, yo la hacía de héroe, si me hacía una raja, así de grande, de una caída, pues me encantaba, ¿no?. “No, no me duele”. Estaba pegando botes, pero vamos. Era tonto, era jilipollas. (97)

Yo, la verdad, que lo llevo, a veces bien, a veces, nada de bien. Quizá, porque nosotros somos más hermanos, hombres. Entonces, tengo más contacto..., excepto mi madre, claro. Y la mayoría de mi familia, somos hombres... Entonces, era lo normal, dentro de la familia, ser hombres. O sea y los sobrinos son niños, ¿no?. Entonces, cuando hombres o mujeres abortan mi posibilidad de ser más persona, desde el punto de vista de hombre, entonces sí, me siento bastante jodido. (97bis)

Conocí a mi mujer como novia, entonces la formación de pareja, que han sido 17 años de noviazgo, o sea, nos hemos hinchado de noviazgo, entonces hemos condicionado mucho toda la relación posterior, porque nos hemos hecho desde niños. (130)

Yo ahora más o menos, creo que he captado la idea. Yo ahora no me siento hombre más que por la parte física. O sea, yo me siento persona, o sea, no sé si es eso lo que va buscando. (131)

A mí, obviamente, la determinación de mi carácter la ha hecho mi padre. Ahora, los valores que yo he ido buscando, pues han sido las personas, las entidades que a mí me han hecho de alguna manera buscar algo. Para mí han hecho... Para mí ha sido Jesús de Nazaret, eso yo creo que es lo que ha hecho más..., independientemente de la cruz, que no me interesa para nada. (132)

Ya antes de nacer, mi padre murió, o sea que yo he crecido entre mujeres: mi abuela, mi madre, mi hermana y un solo hermano. Quizás mi primera..., donde me he apoyado es en mi hermano, que tiene cinco años más y muchas veces me pregunto si yo en mi vida he echado de menos un padre. Y yo pienso que sí, que tiene que haber alguna laguna, algo, que tiene que haber sido una influencia en mi desarrollo por falta de esta figura que normalmente existe. Lo que yo no sé es donde está esa laguna, no la percibo, pero sí pienso que la debe de haber y los ejemplos después del desarrollo claro básico. Yo empecé a los 14 años a trabajar y allí siempre había maestro, jefe, pero siempre he descubierto personas nefastas, la verdad, y nunca me han servido como ejemplos ninguna o muy pocas personas de estas que he encontrado a lo largo de la formación de una persona y por lo tanto no veo un hombre ejemplo, no lo veo. (133)

“Si nazco mujer, hubiera sido un desastre, yo estaría mala”, por ejemplo y yo ahora, viendo donde me he educado y con la gente que me he rozado, pues creo que ahora sería, si no hubiera sido por este autodidactismo que yo creo que he tenido y en lo cual me encuentro un poco diferenciado de todos estos maestros que he tenido, pues me hubiera gustado ser mujer, en el sentido de que hubiera tenido más garantía de haber estado donde estoy, incluso de haber conquistado más cotas de ser persona. Cuando digo persona puede ser sensible, ser cariñoso, querer a mi hijo no sólo cuando esta limpio, sino cuando hay que lavarlo, etc... (135)

Creo que para definir, a groso modo, como para iniciarlo, debo decir que yo prácticamente lo he aprendido..., la mujer me ha enseñado prácticamente todo con respecto a mi esencia de hombre, quiero decir: mi tía mi niña, mi amiga, mi madre, mi abuela, o las mujeres que veía que me acogían y me daban un vaso de agua o me escuchaban. (187)

Te gustan unas cosas y te gustan unas maneras y aprecias profundamente la feminidad, la “bondura” de la mujer y aprecias por otra parte también la masculinidad del padre. “Yo quisiera ser como él”, ¿no? Tan fuerte, tan robusto. (189)

Yo me he criado en un pueblo, nací en Sevilla, me he criado en un pueblo y el machismo nos lo han impuesto desde el médico del pueblo hasta el cura. A los niños, tú no vayas a esto porque eso es cosa de niñas, tú no vaya a coger una muñeca porque si coges una muñeca ya te digo, tú coges una muñeca y “maricón” toda tu vida, el sambenito ese no te lo quitaba nadie. (190)

El padre, ves que el padre tiene un comportamiento distinto al comportamiento de la madre y entonces ya, en tu interior, ya se te va formando esa esencia de hombre. Por decirlo de alguna manera, esencia de varón. (194)

Sabíamos que se trataba de una explicación casi a ciegas. Desde nuestro punto de partida teórico se pueden formular los siguientes postulados:

1.- El varón es una construcción social. Los hombres no actúan desde una peculiaridad de sexo, sino desde un modelo de género.

2.- Ese modelo tiene variantes:

- En el tiempo, según etapas o fases del patriarcado.

- Geográficas o antropológicas: según sociedades concretas.

- Sincrónicas: el mensaje socializador global no produce un tipo único de varón sino varios que dependen de circunstancias biográficas y psicológicas personales. Provisionalmente hemos expuesto (en sexualidad y sexismo y machistas recuperables) los siguientes tipos: paternalista, machista, cumplidor angustiado, misógino, buscamadres, fugitivo y tendencialmente igualitario.

No es previsible que en un grupo de discusión actúe nadie desde el conocimiento de este esquema teórico, ni tampoco que se les pueda preguntar, en el estilo de las encuentras de opinión a qué tipo creen pertenecer.

Así que nos conformábamos con preguntar sobre modelos de masculinidad a ver qué salía.

Y lo que salió fundamentalmente fue una interesante charla sobre los modelos en el sentido más coloquial de personas ejemplares o guías.

Destaca claramente la figura del padre biológico, tanto como referencia positiva como negativa.

En lo que decían antes que yo no he tomado propiamente modelo a él, pero sí las cosas buenas, que a lo largo de mi vida, cuando he ido madurando, pues ha sido algo que sí he tomado como principio, o sea, coger de cada persona, aunque no comparta contigo un montón de esquemas, pero sí coger las cosas buenas que tenía, ¿no? Entonces sí hay muchos aspectos que yo he tomado de él como modelo y era una integridad.(17)

Entonces en ese tema por ejemplo, yo eso lo tengo más claro, la sociedad está cambiando, si la mujer estudia, si la mujer está trabajando, evidentemente se está igualando al hombre y evidentemente ella no puede soportar toda la carga de la casa. (34)

Primero fui hijo, después fui aprendiz, después fui oficial con él, después fuimos compañeros y después era él el jefe. O sea, que si habláis de padre, podéis imaginarse que desde que nací hasta los 12 años era mi padre y desde los 12 hasta que se murió, que murió con 45, yo siempre pegado, que yo me quedé sin padre a los 18 años, siempre pegado y podéis imaginar lo que fue eso. Éramos compañeros de trabajo, amigos. Y cuando salíamos del trabajo, si había que tomarse una cerveza, desde allí hasta casa, donde paraba él, paraba yo. Totalmente dos personas..., totalmente identificados uno con el otro. (137)

Pero también aparecen indicios de relectura positiva de la madre.

Pero que yo recuerde siempre como modelo en este sentido, es mi madre. Es decir, mi madre abarca todo ese compendio de lucha y de no rendirse nunca. Siempre está y hasta el último aliento, me imagino que estará. Como anécdota, lo que decía antes de..., que yo esas cosas me sensibilizan mucho porque mi madre ha estado aprendiendo a escribir a los 67 años y resulta que el otro día me comentaba la novela de Pascual Duarte. (18)

Pero es curioso, verás, entonces el padre, efectivamente es verdad, un autoritario y efectivamente, muchos de nosotros lo hemos tenido y eso se nota, se nota aquí, y la madre, esa cosa benevolente de puente, de la persona que era intermediaria de tal..., todo eso nos ha configurado. (136)

La acusación de homosexualidad parece haber sido la amenaza principal de la socialización masculina.

Sólo en los más jóvenes se desenmascara como truco. Hay homofobia en los mayores.

Yo soy filólogo y bueno, pues filología, primero que a mucha gente le suena filosofía, mucha gente lo que es filología y después: “eso será la “mariconada” de niñato progre que nada más que estudian tías”.(59)

Yo quería saber en qué medida, en qué medida puede la educación torcer la esencia del hombre. Oscar Wilde dice que la madre esperaba una niña cuando él nació y lo tuvo a él y lo vestía de mujer, y claro, no sé si es una explicación de su homosexualidad. Yo pienso que no. (192)

Podría ser. Es que no distinguimos realmente la..., podría ser afeminado, pero de eso a lo otro va un abismo. (192)

Expresamente se les invitó a pronunciarse sobre si había o no valores masculinos. Significativamente se asocian con valores relativamente tradicionales, exactamente los que se estarían perdiendo en un mundo estresado y comercializado. También se les puede considerar valores de base, escasamente ideológicos, lo que es un tema a analizar más profundamente:

¿Qué valores?, los valores digamos de amistad, los valores de no distinguir clases sociales en absoluto, vamos, nunca, nunca. De saludar lo mismo a un médico como al que recogía basura, como al que tenía una situación... (16)

Yo creo que la mujer actualmente ha ganado muchas cosas, ha ganado lo que antiguamente era valor del hombre, solamente masculino, el de la agresividad, el de tirar para adelante, el superar cosas, eso la mujer lo está ganando a nivel positivo, por ser muy buena (20)

Hay unos valores que como tal no los podemos aceptar. Por ejemplo es muy difícil de aceptar, que se asuma, que el hombre llore, que tenga cuidado de los niños, que se bese con otro hombre, que le dé la mano y cosas de esas, eso choca. A lo mejor entre cierta gente sí, pero eso choca. Y eso hasta ahora han sido valores de la mujer. Entonces a mí me parece mal, yo intento asumir esos valores que, a mi me han educado que eran muy malos, porque tú hacer eso, eres mariquita, homosexual. (21)

La puntualidad. Yo que sé. Yo diría, que aunque no juego a las cartas, la seriedad. Yo, en los hombres, la organización, la capacidad de organización, me parece que...

No sé yo, en los hombres, quizá la calma, el sosiego, la templanza. Veo a las mujeres un poco más nerviosas. Creo que la histeria, a lo mejor, tiene algo de cierto quizá. No lo sé. Lo pongo en duda, pero creo que sí, que algo de histeria tienen las mujeres más que los hombres.

Para mí, en mi caso, para mí, la sensibilidad. Somos más sensibles que la mujer, digan lo que digan. Lo que pasa, es que la tenemos más oculta. (98)

No, yo no creo que ninguna sea masculina. Pero yo me he creido, durante muchos años, que el valor físico, por ejemplo, era una característica masculina. (99)

En el proceso de los grupos, captamos la dificultad que tenían los participantes de plantearse lo específico del género masculino como construcción social. Por ello en el último grupo realizado, el de personas entorno a los 55 años, introdujimos un cambio de tratamiento.

Transcribimos casi literalmente esta nueva aproximación:

MOD. “Esto era un hombre que se sentía muy identificado con el hecho de ser andaluz. En sus características estaba la de que tenía sentido del humor, le gustaba en particular reírse de sus propias penas y desgracias, era muy comunicativo, le gustaba la calle, sabía cantar flamenco, le gustaba el vino y tenía un acento andaluz muy fuerte y entonces un hada mala empezó a quitarle cosas y un día le quitó el caballo porque le gustaba a ella. Otro día le quitó la guitarra, otro día le quitó el sentido del humor y él seguía diciendo: sigo sintiéndome andaluz, sigo siendo andaluz. Y un día le quitó todo, y él dijo: “Hombre, ya no puedo decir que sigo siendo andaluz más que por la voluntad de seguir siendo andaluz”.

Entonces yo me pregunto si existiría un equivalente de la historia que he contado, vamos de ser hombre. Supongamos que un hombre tiene las cosas de un hombre y entonces qué ocurre si se os quitasen, y no estoy hablando de los “huevos”. Dejando aparte los genitales, qué es lo que, si os quitasen, pensaríais que ya no estaría tan claro que fuerais hombres.

- Yo creo que el honor.

- La dignidad.

- El honor, la dignidad, o sea, que te toquen ya tu dignidad personal, que te machaquen, que te pataleen, que te dejen los “huevos” intactos y no te pataleen de una paliza en la calle, sino que te maltraten...

- Yo creo que lo mismo que me pueden quitar para dejar de sentirme ser andaluz, quiere decir ser lo que soy, es la vida.

- ¿Y en el caso de hombre?, ¿seguiría siendo la vida?

- La vida, sí. Es que nos lo tienen que quitar todo.

- Es que yo no dejo de ser hombre únicamente por una cosa.

- El hombre es la totalidad del ser del hombre.

- Pero es que sin testículos, sin aparato sexual; a uno de nosotros nos quitan el aparato sexual y somos un ser completamente distinto.

- Si se es joven y tal, pero yo creo que a nuestra edad si nos quitan el aparato sexual...

- Tampoco te pongas así.

- No lo sé. Tengo la posibilidad de que me conviertan en cabaretera de...

- Quieras o no quieras, eres un tío, que no te reconoces ni tú mismo.

- P. Dice que el aparato sexual nos lo pueden quitar de muchas maneras. Un ejemplo, que no sea una operación.

- Que no sea cortándote,

- Que no sea humillándote.

- Como siguen ahí, tío. Y tú sigues pensando: “es que las hormonas y todas las leches que hay por dentro están muy relacionadas”. O sea, que tú eres una máquina que quieras que no, tú eres un gallo todas las horas del día. Tú te ha pasado el gallo y el gallo deja de ser gallo, tío.

- Pero es que tenemos que saber de lo que estamos hablando.

- Porque no somos cuerpo en un 90%.

- Es que lo que tiene más gracia de este asunto es que posiblemente todos nos identificamos con la palabra hombre, con la palabra masculinidad y posiblemente no sabemos lo que estamos hablando.

- No, no, la humillación no porque el ave esté libre en su sitio de las cenizas, o sea que...

MOD: Yo ahora voy a poner 6 ejemplos de 6 cosas o de 6 situaciones que pueden hacer que alguien diga: “ese no es un verdadero hombre o ese no es todo un hombre”.

1ª situación: ser homosexual; ser un chulo, es decir, un señor que vive de las mujeres, no que su mujer le financie, sino vivir de las mujeres; ser un cobarde, ser un fracaso o ser la expresión, no recuerdo quien la ha dicho, “alguien que siempre pasa por ahí” y que todo lo tolera. Entonces, cual de estas cinco situaciones: ¿Quién se aleja más de lo que debe ser un hombre o de lo que suponemos que debe ser un hombre?, ¿el homosexual, el chulo, el cobarde, el fracasado o el que pasa por ahí casi siempre?.

- Yo entiendo que el homosexual.

- Yo también lo entiendo así.

- Yo creo que el que todo lo tolera, ¡eh!. Yo respeto mucho a los homosexuales y afortunadamente o desgraciadamente tengo alguien en la familia homosexual, yo los respeto mucho y yo creo que el que más se aleja es el que todo lo tolera, o sea, el que pasa olímpicamente de...

- Pero si nadie habla de que no los respete. Todos los respetamos, pero si lógicamente tiene una situación anímica y que lógicamente él mismo lo que desea es prácticamente parecerse más a las mujeres puesto que las imita en sus ademanes, en sus movimientos y hasta en su vestimenta llegado el momento, a quien más se aproxima la mujer es el homosexual.

- Sin que esto sea desvalorizar al homosexual.

- Es que se ha dicho homosexual no afeminado, ¿no?.

- Pero la verdad es que habría que preguntar las dos cosas.

- ¿Quién va a juzgar eso?

- Cada hombre cada mujer tú mismo..., para ti mismo, ¿cuál?. ¿qué propiedad de estas te aparta más de ser hombre?.

- ¿Y te aproxima más a la mujer?.

MOD.-¡Ah!, esa es la segunda pregunta.

- Yo me inclino por el pasota. A mí me distancia más de la mujer el ser pasota. Homosexual puedes ser cualquier día. “Si me gusta darle por detrás a la mujer, también me gusta...”

- Para mí la persona que pasa por todo, el que lo aguanta todo y el que es..., de las que se han relacionado aquí, es la que te aparta más de ser hombre.

- Yo pienso que esto es una definición del ”hombre”, todas las etiquetas estas. Yo creo que el hombre es todo esto, entonces...(200)

Revista de la RXHI

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